Redacción Gedesco | 5 Diciembre 2015 |

Ventajas de apostar por una franquicia como modelo de negocio

Ventajas de apostar por una franquicia como modelo de negocio

Emprender un negocio es una acción complicada. En primer lugar, será necesario contar con una idea o modelo de éxito. Por otro lado, debemos contar con los procesos de producción y promoción necesarios para conseguir captar público y llevar nuestro producto a sus manos a un precio competitivo. En definitiva, es necesario controlar muchas fases que deben ser plasmadas en un Plan de Negocio y en un Plan de Marketing. Cuestiones que, en definitiva, son complicadas. Que requieren de exhaustivos estudios de mercado, búsqueda de los mejores proveedores y un plan para conseguir clientes para nuestro producto o solución. Existe una modalidad que nos va a simplificar todos estos procesos, de ahí que no haya dejado de crecer en los últimos años, incluso durante la etapa más dura de la crisis: la franquicia.

Una franquicia cuenta con una infraestructura ya creada que podremos aprovechar, a cambio de pagar lo que se conoce canon de entrada. En muchas ocasiones, es una inversión que compensa, pues nos permitirá ahorrarnos todos los procesos de lanzamiento de una marca al mercado, así como una definición de los mejores proveedores o de un plan de marketing para captar clientes. Estas son algunas de las ventajas de emprender bajo el modelo de franquicia, y que repasamos a continuación:

  • Marca conocida. Pasar a formar parte de una franquicia es tener el trabajo de comunicación realizado. Es decir, se trata de una marca que ya se ha introducido en el mercado, y muchos clientes ya la conocen, por lo que no se “empieza de cero”.
  • Conocimiento empresarial. Al tener diferentes establecimientos en varias zonas de una ciudad o, incluso, en ciudades distintas, permite que se pueda conocer más al consumidor potencial: poder adquisitivo, preferencias y gustos, etc. lo que ayuda a montar la franquicia en un lugar que se conozca de antemano la acogida de los clientes.
  • Soporte informático. Las tareas administrativas se facilitan mucho con una franquicia. Todos los datos están centralizados, y la resolución de los posibles problemas se solucionan de forma solvente y rápida.
  • Inversión. Como hemos comentado, todo negocio necesita una inversión inicial, y la franquicia no es menos. Se debe pagar un canon de entrada, además de gastos de materiales, stock, etc. sin embargo, el gasto es similar al de una empresa por cuenta propia, y el apoyo logístico y de marketing es, sin duda, un gran beneficio.
  • Exclusividad. Cuando se pone en marcha una franquicia, no se cuenta con competencia en un ratio determinado. Esto aumenta las posibilidades de éxito y facilita llegar al target.
  • Aprovechamiento de la economía de escala. Poner en marcha una franquicia supone que se pueda aprovechar los pedidos para todos los establecimientos que forman parte de la marca. De esta manera, al pedir grandes cantidades, se puede negociar con el proveedor para conseguir precios más bajos. Por lo tanto, el franquiciado puede ahorrarse un dinero con los pedidos.
  • Financiación. A la hora de solicitar un crédito para montar un negocio, una entidad bancaria siempre verá más solvente financiar una franquicia que un negocio propio, ya que los riesgos que se corren son menos, de cara a la entidad, que consideran que los ingresos se consiguen más rápido. Por tanto, conseguir financiación es más fácil si se emprende bajo el paraguas de la franquicia.
  • Marketing. Establecer una buena campaña de marketing y comunicación es hoy día imprescindible para conseguir éxito empresarial. Sin embargo, esto necesita de una inversión extra, que se reduce en los casos de franquicia. Al formar parte de una franquicia, el departamento de marketing y comunicación ya está creado, y tiene establecidas acciones y objetivos comunes para todos los franquiciados. La inversión es menor y es más sólida que si la realizáramos por nuestra cuenta.

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