Redacción Gedesco | 17 Febrero 2016 |

¿Se puede vender un pagaré?

¿Se puede vender un pagaré?

Un pagaré es un medio de pago que existe hace tiempo, pero que ha cogido fuerza a raíz de la crisis financiera. Se trata de un título por el que una persona se compromete a pagar a otra en un plazo determinado.

Esta modalidad se ha extendido bastante en los últimos años, debido a la falta de liquidez generada por la crisis, y los números problemas de morosidad. Inicialmente, el pagaré es una buena noticia para el proveedor, puesto que quien debe pagar le está asegurando que lo hará. La parte negativa es que no lo hará de inmediato, sino que abonará la cantidad registrada en el pagaré en la fecha de vencimiento que se establezca en el documento. Por lo tanto, el proveedor tiene la confirmación legal de una deuda y, en caso de que no se abone en la fecha indicada, tendrá cierta seguridad jurídica. Sin embargo, lo que toda empresa quiere es cobrar por sus trabajos en el momento en el que se realizan, de manera que el pagaré es a su vez negativo, pues el pago será posterior.

¿Endoso o venta de pagaré?

Por situaciones como la analizada surgen modalidades como el endoso de pagaré. A través de un endoso una empresa endosante (la que tiene el pagaré)  transmite a otra empresa, a la que le debe dinero,  (lo que se llama endosatario), todos los derechos del pagaré, convirtiéndose desde ese mismo instante en obligado cambiario. Así la empresa paga a su proveedor con el mismo pagaré con el que le han pagado a ella.

Otra posibilidad es vender el pagaré, para disponer del dinero antes de tiempo. Al final son títulos de renta fija, por lo que  cotizan en el mercado secundario. Cuando un pagaré se mantienen a vencimiento, su funcionamiento es similar al de un depósito bancario: al final de la vida del producto, el inversor recibe el capital y los intereses. En caso de querer contar con el dinero antes del tiempo estipulado en el documento, se deberá ir al mercado secundario (AIAF) para negociar pagarés. Es común este tipo de negociaciones, aunque entre instituciones. En los últimos meses se han realizado negociaciones de pagarés por valor de 138.576 millones de euros. De todos los activos de renta fija admitidos a cotización en los últimos meses, los pagarés representan casi un 40%, superando a cédulas hipotecarias o bonos. Con todo ello, se pone de manifiesto que es un mercado dinámico y vivo, aunque a nivel macroeconómico, o entre grandes inversores.

El pagaré: fórmula de financiación

A tenor de todo lo anterior, podríamos asegurar que tanto el pagaré en sí mismo, como la venta del pagaré, son fórmulas de financiación. En primer lugar, la empresa que emite un pagaré se está, en realidad, financiando a costa de su proveedor. Es decir, la empresa que lo emite está consiguiendo retener la cantidad referida en el título por, por ejemplo, sesenta días. Y lo consigue sin coste añadido.

 

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