Redacción Gedesco | 17 Mayo 2016 |

Riesgos del TTIP (acuerdo comercial entre Europa y Estados Unidos)

Riesgos del TTIP (acuerdo comercial entre Europa y Estados Unidos)

El TTIP entre Europa y Estados Unidos es un Tratado comercial entre ambas regiones, que tiene el objetivo, teóricamente, de facilitar acuerdos y relaciones de negocio. Sobre esta base, que inicialmente debería ser valorada positivamente, se sustentan una serie de nuevas reglas y normativas con las que no todos los colectivos están de acuerdo. Hay aspectos positivos, que facilitarían la entrada de nuevas inversiones en nuestro país. Sin embargo, también hay cuestiones a analizar o mejorar, según diversas voces autorizadas que ya se han pronunciado al respecto.

Uno de los colectivos que, en principio, podría estar más interesado en que el tratado se ejecute satisfactoriamente serían los empresarios. La CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), se ha mostrado favorable al mismo, aunque con algunas modificaciones que todavía están por llegar.

En principio, aboga por una apertura liberal. La globalidad de los mercados aconseja esta postura. Sin embargo, detectan ciertos riesgos que Europa no debería aceptar “en ningún caso”, según ha declarado el vicepresidente de la CEOE Antonio Garamendi.

Uno de estos riesgos, al que se  ha referido abiertamente, es la posibilidad de una excesiva apertura de las licitaciones hacia las grandes empresas. Para el colectivo empresarial, es interesante facilitar la entrada de las grandes, pero  sin que esto signifique que las pequeñas y medianas empresas queden fuera de contratos públicos.

Por ejemplo, en algunos países, se establecen unos avales o requisitos de entrada muy altos, lo que dificulta que ciertas organizaciones, que podrían realizar esos trabajos perfectamente, se queden sin opciones antes de empezar.

Para estos casos, existen herramientas financieras que permiten contar con esa liquidez, como por ejemplo, los avales técnicos. Sin embargo, resulta completamente injusto que, de base, sólo aquellos con más recursos puedan acceder a los concursos públicos. Más aún cuando desde otras asociaciones empresariales se lleva meses abogando (también en Europa) por la importancia de contar con una pequeña y mediana empresa más fuerte, que pueda tener acceso a licitaciones.

En este apartado, otro de los puntos conflictivos es que Estados Unidos ofrece la posibilidad de acceder a sus licitaciones, pero sólo de ámbito federal, no de cada uno de los Estados, cuestión que limitaría la libre competencia e impediría a una empresa europea construir una carretera estatal, por poner un ejemplo.

Otro aspecto importante es el medioambiente. Mientras las empresas españolas tienen ciertas limitaciones en este sentido, que afectan a la producción, resulta injusto que en un acuerdo a iguales no se planteen medidas similares en mercados como el estadounidense, con políticas medioambientales más laxas. Esto facilita que una empresa del sector maderero (por ejemplo) en Estados Unidos, pueda utilizar un proceso de producción más rápido y con menor coste que en Europa está prohibido por contaminación u otra cuestión medioambiental.

Por último, desde el punto de vista estrictamente empresarial, desde la CEOE recuerdan que los lobbies estadounidenses llegan a España comúnmente para establecer acuerdos comerciales en favor de sus intereses, mientras que los lobbies europeos no pueden acudir a Estados Unidos a hacer lo mismo. Esto es especialmente significativo en el tema de aranceles. Productos como la alcachofa o el pimiento tienen aranceles del 15%, de manera que resulta prácticamente imposible competir con los productos autóctonos de Estados Unidos.

TTIP y su pérdida de apoyo social

Fuera de las consideraciones de la CEOE, también es importante destacar la pérdida de apoyo desde la sociedad civil. Las negociaciones se iniciaron en el año 2013. En 2014, el 50% de los europeos y americanos se mostraban a favor del acuerdo. Este porcentaje baja hoy al 13% de los europeos y al 15% de los americanos. ¿A qué se debe? Según diversos analistas, la falta de información y la opacidad ha sido una las principales causas que han hecho desconfiar a una buena parte de la población.

Además, y de forma reciente, GreenPeace ha desvelado algunos puntos clave del TTIP, que actualmente están sobre la mesa, y pendientes de aprobación. Uno de los más controvertidos es que los países que conforman la Unión Europea no podrán decidir si trasponen o no las normativas comerciales que se decidan. Estas se impondrán de forma directa, salvo que incluyan disposiciones más allá de las comerciales. Sólo en estos casos sí se someterá al Parlamento nacional. Pero, si no es el caso, se procederá a la aceptación de la nueva norma, sin posibilidad de debate o rechazo en cada uno de los estados miembros de la Unión.

 

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