Existen muchos empresarios en la actualidad, que se ponen nerviosos a la hora de hablar sobre el tema de la transformación digital en sus empresas; esto, debido a que existe un gran desconocimiento, miedo a los cambios y mitos que envuelven este tema. Sin duda, todo esto crea consecuencias y entre ellas, está que muchas organizaciones siguen laborando con procesos de trabajo antiguos y poco rentables… La digitalización promete un mayor potencial para lograr ganar competitividad en un mundo cada vez más modernizado y tecnológico.

¿Qué es la Trasformación Digital?

La transformación digital, se refiere a la integración total de la tecnología digital en el conjunto de áreas que conforman una empresa, cambiando así fundamentalmente, la manera en que opera y ofrece valor a sus clientes. Por otro lado, también supone una modificación cultural que requiere que las organizaciones enfrenten frecuentemente el status quo, experimenten y se sientan cómodas con la derrota. La transformación digital puede implicar ciertas cosas, y una de ellas, sería la reelaboración de los procesos, productos y estrategias dentro de la empresa mediante el aprovechamiento de la tecnología digital.

Por otro lado, la transformación digital también requiere de un análisis y una reinvención de la gran mayoría, y en algunos casos, de todas las áreas dentro de una empresa, de su flujo de trabajo y cadena de suministros, las distintas habilidades de sus empleados y los procesos de discusión a nivel de junta directiva, las distintas interacciones con los clientes y su valor para las partes posiblemente interesadas. La transformación digital ayuda a que las empresas y organizaciones compitan de mejor manera dentro de un entorno económico que fluctúa constantemente a medida que la tecnología avance.

Ventajas de la Transformación Digital

Existen distintas ventajas innegables, que se producen a corto y a largo plazo, en las empresas que incorporen la digitalización dentro de sus distintas áreas, a continuación, vemos esas ventajas.

  • Optimiza la eficiencia de los procesos en las distintas organizaciones.
  • Brinda una capacidad de respuesta rápida en un entorno cambiante frecuentemente.
  • Impulsa la cultura de la modernización de la empresa.
  • Impulsa a enriquecer la comunicación interna y el trabajo colaborativo.
  • Permite tener a la mano nuevas oportunidades de negocio gracias al eficaz análisis de datos.
  • Optimiza la experiencia de los clientes y su relación con la marca en cuestión.

Hay que mencionar que, debido a la era moderna que estamos viviendo, la transformación digital deja de ser una opción y pasa a ser enteramente una necesidad que tiene cada empresa para renovarse y adaptarse a la digitalización, esto, solo si quieren seguir siendo competitivas y atractivas para los futuros clientes potenciales.

Los puntos clave de la Transformación Digital

La evolución que apunta hacia lo digital, se mantiene sobre cuatro columnas fundamentales: cultura empresarial, tecnología, experiencia del cliente y objetivos de negocio… Un gran grupo de empresarios se pueden llegar a sentir angustiados al ver que la transformación digital puede ser un cambio radical en sus empresas, una responsabilidad que no se sienten capaces de asumir. Sin embargo, la digitalización se debe ver como un proceso paulatino que va acorde con las necesidades y capacidades de cada empresa. Sabiendo que, su implementación incluye a todos los integrantes de dicha empresa.

Para poder generar esta transformación de una manera eficaz, hay que acatar estos tres puntos clave:

  • Inculcar un liderazgo moderno e innovador con capacidad de brindar nuevas ideas.
  • Fomentar nuevas formas de trabajo; más flexibles y productivas, las cuales ayuden a retener talento.
  • Conocer más íntimamente al cliente mediante la gestión de datos.

La digitalización debe hacerse teniendo presente las futuras necesidades, por tanto, es un elemento que siempre debe estar anexo en cualquier plan de negocios.

Implicaciones de la Transformación Digital

Como cualquier cambio de administración, de metodología o de hábito en una empresa, pueden existir distintas implicaciones. A continuación, mencionaremos algunas que van de la mano con la transformación digital:

Salir de la zona de confort: Como empresa, hay que tener una mentalidad abierta a la renovación para poder evolucionar en la época en la que vivimos. La transformación digital debe ser un proceso estresante ni caótico, aunque a muchos así les parezca. Existen muchas empresas que siguen perdiendo terreno competitivo por tenerle miedo al cambio; esto hace que las empresas que sí apostaron por la transformación digital, se sigan expandiendo y avanzando. Esto se puede percibir con facilidad mediante la relación con los clientes.

Promover las competencias digitales en los directivos y empleados: El panorama actual digital requiere a personas innovadoras, dispuestas a crecer digitalmente y creativas. Este proceso incluye a empleados y a directivos, los cuales, deben adquirir habilidades digitales y otras competencias como:

  • Trabajo en equipo entre distintas áreas o departamentos.
  • Alta capacidad de aprendizaje.
  • Una comunicación eficaz y a su vez fluida con los clientes, compañeros y proveedores.
  • Buena orientación al cliente.

Para muchas empresas aún queda un largo camino por recorrer en cuanto a lo mencionado anteriormente, pero la transformación digital es una oportunidad única para captar buenos talentos que logren reunir las habilidades necesarias para esta era tecnológica.

Desarrollar estrategias digitales: El modelo de negocio que se lleva actualmente e incluso a futuro, se debe enfocar en el entorno digital y en la propia experiencia del cliente. Implementar nuevas tecnologías sería el primer paso. Existen software que, en la actualidad, permiten definir una estrategia digital que incluya a todas las áreas de la empresa. Algunas de las acciones primordiales son el diseño de un mapa de ciclo de vida del cliente, la corrección de errores en tiempo real, las mediaciones de los resultados y la futura planificación de acuerdo a los datos recogidos.

En conclusión, la transformación digital no es un objetivo específico en sí mismo, sino un proceso el cual requiere una actitud abierta a los cambios, capacidad para adaptarse a un entorno en constante cambio y alta inteligencia emocional.  En un mundo como en el que estamos viviendo, el cual es altamente tecnológico, las nuevas oportunidades se obtienen de las posibilidades que nos otorga la digitalización, y eso siempre hay que tenerlo en cuenta.