Redacción Gedesco | 19 Septiembre 2013 | Consejos para empresas

Cómo afrontar la toma de decisiones en la empresa

toma de decisiones en la empresaMuchas veces tomamos decisiones de las que nos arrepentimos al poco tiempo. Puede que en un momento determinado nos pareciera la mejor idea del mundo, pero puesta en práctica resulta que no es tan buena.

Por eso un buen consejo es no tomar decisiones sin antes evaluar todos los datos de los que dispones y sin escuchar algunas opiniones de gente cercana y en la que confías. Estas opiniones te evitarán errores y te ahorrarán dinero.

La toma de decisiones tiene que ser eficaz

En este sentido ocurre que un empresario decide que necesita contratar a alguien que se encargue de un área específica. En estos casos se debe analizar muy bien si esa área responde a una necesidad a largo plazo de la empresa o se trata de algo pasajero. Si el empresario en cuestión dispone de personas de confianza con las que consultar asuntos como éste, es probable que esquive el error.

Una máxima a la hora de tomar decisiones en una empresa es contar con la información suficiente para poder hacerlo. Aunque toda decisión siempre entraña un cierto riesgo, debemos tener a nuestra disposición toda la información posible, de manera que dejemos el menos espacio posible a la improvisación. Tenemos, además, que tener muy claros los objetivos que queremos conseguir. En cualquier caso, por mucha información que tengamos hay que recordar que no podemos caer en la parálisis por el análisis.

En empresas donde hay varios socios la toma de decisiones puede ser también una fuente de conflictos. Una manera de gestionar bien este aspecto es definir bien las obligaciones, las expectativas y las atribuciones de cada uno de los socios. Además, siempre ayuda plantear diferentes escenarios futuros y analizarlos en común; de esta manera la empresa conseguirá adelantarse a los problemas que puedan venir. Es importante que todo el equipo, socios y trabajadores, tengan las mismas aspiraciones porque si hay un desajuste en lo que cada uno espera de la empresa, su crecimiento estará en peligro.

Buenos proveedores, buenos resultados

Si hablamos de una buena gestión empresarial no podemos olvidarnos de los proveedores. Cuando una empresa está empezando debe buscar qué proveedor le ofrece mejores condiciones. En este sentido algunos expertos recomiendan pedir siempre, al menos, tres presupuestos para elegir el mejor. Además, de esta manera será más fácil negociar descuentos con ellos.

Lo que un empresario no puede permitir de ninguna manera es perder un cliente por culpa de un retraso en la entrega o una mala gestión del proveedor. Por eso, es importante firmar cláusulas de penalización en caso de que se incumplan los plazos. Es fundamental también estar muy encima de los proveedores para que esas cosas no ocurran.

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