La tasa de morosidad ha sido tradicionalmente, y es también en la actualidad, uno de los mayores problemas empresariales. Por tasa de morosidad entendemos el cociente entre los riesgos dudosos y los riesgos totales. En el ámbito bancario por ejemplo, la tasa de morosidad sería el resultado del volumen de créditos considerados morosos sobre el total de operaciones de préstamos concedidos por la entidad financiera.

La tasa de morosidad sirve, entre otras cosas, para conocer la salud de una empresa. Se consideran créditos dudosos, aquellos que tienen una antigüedad superior a 90 días o los créditos en los que dada la situación del deudor, se considera poco probable que pague.

La morosidad, se da cuando llegada la fecha pactada para realizar el pago del crédito comercial, este no se hace efectivo. El crédito comercial, es el aplazamiento en el pago que las empresas conceden a sus clientes en las transacciones comerciales de compraventa de bienes o servicios. Por ejemplo, un cliente compra un producto a un proveedor o este le presta un servicio y acuerdan que el pago por este bien o este servicio se va a efectuar dentro de 30 días, el proveedor en este caso le está dando a su cliente crédito comercial.

El crédito comercial, es una fuente de financiación a corto plazo habitual en casi todos los sectores empresariales, desde el punto de vista de los proveedores lo mejor y más seguro sería siempre cobrar al contado, pero en la mayoría de las ocasiones esto no es posible.

Cuando el deudor no paga al vencimiento de su obligación, se convierte en moroso. Que sea moroso no significa que no vaya a pagar, sino que, no ha pagado dentro de las condiciones establecidas.

¿Cómo garantizar el cobro de tus ventas?

Para que las empresas que venden a crédito puedan garantizar sus ventas, existen diferentes métodos:

El factoring sin recurso es una modalidad de factoring mediante la cual las empresas anticipan el cobro de sus facturas, sin embargo, en caso de impago es la entidad factor la que asume el riesgo. La empresa que anticipa la factura está libre de responsabilidad si el deudor se declara insolvente. Esta opción aporta mucha seguridad y liquidez a su empresa.

El seguro de crédito es otra de las herramientas utilizadas por las empresas para protegerse de los impagados, el objetivo de este seguro de crédito es proteger a las empresas del riesgo de impago de sus créditos comerciales pero siempre se han de tener en cuenta los límites y los importes pactados en la póliza.

Los informes de riesgo ayudan a las empresas a evitar el aumento de la tasa de morosidad, conocer si mi cliente es solvente, si tiene deudas o impagados nos puede ayudar a delimitar el importe de mis ventas a crédito con ese cliente y nos puede ayudar a implantar una política de precios acorde al riesgo asumido.