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Redacción Gedesco | 1 Julio 2014 | Casos de éxito

Talento, perseverancia y aprender de los errores. Las claves del éxito de Walt Disney

éxito-empresarial-errores-emprendedor-talento-perseverancia-disney Siempre se habla de la necesidad de aprender de los errores. En la actividad empresarial este planteamiento se hace más necesario que nunca, podemos cometer errores de planificación, de ejecución, de gestión o, incluso de planteamiento. Más allá de ésto el éxito depende de saber sobreponerse a ellos cómo hizo Walt Disney.

Errores que se superan hasta el objetivo final

El mundo mágico Disney que ahora conocemos es un claro éxito empresarial, pero el camino a recorrer no fue sencillo. Disney era muy buen dibujante y pensó que podía ser una manera de ganarse la vida, por lo que creó la empresa Laugh-O-Grams. Pero viviendo en Kansas City y con poco dinero no fue capaz de hacerla viable. Estaba convencido de que el negocio tenía que funcionar y que su error fue empezarlo en un lugar poco apropiado, por lo que se marchó a Hollywood para poner su talento a disposición de la industria del cine. Ese fue su segundo error, creer que los estudios de cine le contratarían como dibujante. Poco tardó en darse cuenta de ello, por lo que optó por el autoempleo, “cuando uno no consigue empleo tiene que empezar su propio negocio” se dijo. Así nació Walt Disney Studio. Creó un personaje, Osvaldo el conejo de la suerte, y se lo vendió a la Universal, así firmó su primer contrato. Este contrato constituyó un nuevo error, ya que los derechos del personaje pasaron al estudio y cuando debía negociar la renovación del contrato el propio estudio le robó a sus mejores dibujantes y se quedó con el personaje. Tomando nota de su nuevo fracaso decidió seguir adelante y se puso a trabajar en un nuevo personaje, acababa de nacer el ratón Mickey. Consciente de sus errores anteriores se dispuso a negociar con los estudios Columbia, pero en esta ocasión firmó un acuerdo de distribución al 50% de los beneficios, pero reteniendo Disney los derechos del personaje, además dió un nuevo paso hacia adelante incorpando voz a la imagen. El éxito de Mickey Mouse fue el punto de partida de la gran industria que ahora conocemos. Sin embargo su crecimiento posterior fue impulsado por la introducción de un nuevo modelo de negocio paralelo, la comercialización de objetos relacionados con todos sus personajes, así nació el merchandising. Posteriormente avanzó un paso más con la construcción de parques temáticos. Es habitual que los emprendedores cometan muchos errores y algunos de ellos pueden poner en riesgo el futuro del negocio. Disney nunca se vino abajo por sus fallos, tenía talento y siempre confió en sus posibilidades, supo ver esos errores y corregirlos en las siguientes ocasiones. Esos fallos y su capacidad para mejorar a través de ellos le sirvieron para evolucionar y crear un negocio cada vez mejor. Foto: Flcikr | Rennett Stowe

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