Es muy habitual oír hablar sobre sociedades mercantiles, no solo en el ámbito empresarial sino en el personal también. Todo ello porque se trata de una forma jurídica que nace de un contrato que permite la asociación de las partes para la consecución de un fin común.

Se trata de un concepto relativamente difícil de comprender pero que puede representar muchos aspectos de la vida cotidiana y muchas soluciones que suelen exteriorizarse de manera natural en las relaciones entre personas.

Si quieres saber exactamente lo que es una sociedad mercantil y si quieres saber cómo puedes utilizarlas para la consecución de tus fines, no dejes de leer este post que te traemos hoy en el que pretendemos informarte de todo lo que necesitas saber para añadir este tipo de contrato a tu repertorio y a tu abanico de posibilidades a la hora de manejar tus fondos.

Definición

Las sociedades mercantiles, al igual que las sociedades civiles, no son más que relaciones jurídicas que se crean entre partes que firman un contrato. Esto quiere decir que para que exista una sociedad de este tipo, lo primero que debe haber son unas partes que estén de acuerdo en firmar un documento que acredite que los intereses del mismo no son contrapuestos sino de cooperación para la creación de una relación jurídica asociativa.

Partiendo de la base de que las sociedades mercantiles son el resultado de un contrato, ahora nos faltaría concretar el contenido o lo que representa haber firmado un contrato de este tipo. Así, cabe destacar que el contenido viene a ser el siguiente:

1. En primer lugar, a través de este contrato las partes se comprometen a poner en común determinados bienes, dinero o industria. Esto quiere decir que las partes se comprometen a realizar una traslación de su patrimonio al de la sociedad recientemente creada.

2. Esta traslación de patrimonio corresponde a un deseo de las partes de juntarse para poder disfrutar de manera conjunta de los frutos o beneficios que puedan generar los bienes aportados a la masa común. Esto quiere decir que las partes firman el contrato a expensas de unas ganancias futuras, que las ganancias van a pertenecer a las partes existentes y que las ganancias van a ser repartidas entre las partes participantes.

3. Finalmente, no podemos olvidarnos de un elemento esencial en casi todas las operaciones relacionadas con la contratación: el animus. Esto significa que debe existir un afectio societatis entre las partes, lo cual quiere decir que las partes son conscientes y desean asociarse en una sociedad mercantil para la consecución de sus fines individuales.

4. Además, el contenido de las actividades que debe realizar la sociedad mercantil y el uso que puede darse a los bienes debe estar siempre relacionado con el comercio; ya que si no fuera así, estaríamos hablando de una sociedad civil.

Tipos de sociedades

Dentro de la creación de una sociedad mercantil puede haber muchas vicisitudes y matices que determinen de qué tipo concreto es la sociedad creada entre las partes. Los tipos más comunes son los siguientes:

1. Sociedad Anónima.

2. Sociedad de Responsabilidad Limitada.

3. Sociedad Cooperativa.

4. Sociedad Laboral.

5. Sociedad Colectiva.

Todas ellas comparten naturaleza y rasgos pero se constituyen en contextos diferentes y sus objetivos también suelen ser bastante distintos.

Dónde se registran las sociedades mercantiles

El registro de la sociedad se corresponde con el elemento esencial de forma del que hablaremos posteriormente, pero a modo de adelanto concluimos que existe un Registro Mercantil en España en el que deben constar las sociedades mercantiles para que éstas puedan surtir efectos frente a terceros.

Además, antes de realizar este registro conviene elevar la constitución de la sociedad mercantil a escritura pública.

Obligaciones

Las obligaciones, como en todos los contratos, son uno de los asuntos más importantes a aclarar. Es por esto que de manera escueta podemos incluir en este post que las obligaciones de las partes en un contrato de este tipo son las siguientes:

1. Aportar bienes, dinero o industria que pertenezcan a su patrimonio a la masa común de la sociedad recientemente creada. Esta aportación tiene la obligación de basarse en bienes de lícito comercio y de interés para la actividad de la sociedad mercantil.

2. Las partes deben asegurarse de que la sociedad está constituida de la manera que la ley lo estipula y que el contrato cumple con los elementos de consentimiento, objeto, forma y precio que le corresponden. Esta obligación envuelve la de inscribir correctamente la sociedad mercantil para que ésta pueda operar conforme a las leyes y al buen uso.