Redacción Gedesco | 22 Agosto 2015 | Consejos para empresas

Retribución en especie: aplicación y tributación

Retribución en especie: aplicación y tributación

La productividad es la base sobre la que se sustentan las empresas. Pero no debemos cometer el error de confundir productividad con trabajar más horas o estar más horas en un puesto de trabajo. Conseguir grandes resultados, gracias a un trabajo eficaz, no se debe a que los trabajadores realicen largas jornadas labores, sino a otra serie de circunstancias. Por ejemplo, un buen ambiente de trabajo que inspire motivación en los empleados de las empresas, y les ayude a producir más en un mismo periodo de tiempo.

Por ello, cada vez se hace más necesaria buscar fórmulas que consigan que los trabajadores de una empresa acudan a su puesto de trabajo con un plus de motivación. Uno de los métodos más empleados por las empresas españolas es la retribución en especie que permite a los empleados diseñar la composición de su salario, pudiendo elegir una parte en especie que sería un máximo del 30%. De esta forma, se aumenta la motivación en el trabajo y con ello la productividad, saliendo ambas partes beneficiadas.

La retribución en especie, por lo tanto, permite aumentar el poder adquisitivo de toda la plantilla, pero sin aumentar la masa salarial de la empresa. La retribución en especie permite que las empresas incrementen entre un 5% y 7% el poder adquisitivo de los empleados y además puede ser gestionado por una gestoría fácilmente. No obstante, la retribución en especie que se resta a la masa salarial se computa como un gasto más, aunque no supone un coste adicional para la empresa ya que está dentro de su cantidad salarial total.

La retribución en especie y su baja aceptación

La retribución en especie debe ser entendida por los trabajadores como un sistema que permite pagar menos impuestos, no como un sistema que haga que se reduzca su salario. Este es uno de los principales problemas al que se enfrentan las empresas cuando intentan implantar un sistema de retribución en especie. Es necesario explicar bien todos los términos y ventajas, para cambiar el chip y la visión del empleado conforme a un sistema que, realmente, le puede beneficiar.

En España no está demasiado consolidada, a pesar de que es una alternativa que ayudaría a mejorar la productividad de las empresas. Las compañías no tienen en cuenta esta herramienta, al considerar que su implantación sería algo complejo. Tanto es así, que solo cuatro de cada diez empresas españolas tienen un plan de retribución en especie, según el estudio de la consultora Mercer.

No obstante, si nos fijamos en el balance sobre las empresas que sí han comenzado a usar la retribución en especie, podemos comprobar que desde el año 2006 han aumentan del 12% al 40% las organizaciones que cuentan con una mayor productividad, gracias a la motivación generada por un plan de retribución flexible.

Tributación a Hacienda de la retribución en especie

Las empresas que concedan beneficios sociales a sus empleados, como pueden ser los tiques para restaurantes, deberán tributarlos a Hacienda, y no supondrá ningún beneficio económico para la propia compañía, pero sí que repercutirá positivamente en los trabajadores.

En cuanto a los cambios fiscales, se ha incluido una novedad en el plan de retribución en especie que permite que las empresas no tributen a Hacienda, en el caso de realizar una compra de equipos informáticos necesarios para la actividad empresarial. Aunque, tal y como recoge el Estudio General de Compensación Total 2014 elaborado por la consultora Mercer, los cambios fiscales aplicados en torno a este plan de retribución no han sido aplicados, todavía, por la mayoría de las empresas.

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