El renting es una modalidad de alquiler que durante muchos años ha tenido gran éxito en el sector automovilístico. Los principales puntos fuertes de este servicio son ofrecer precios competitivos y comodidad de gestión. Son dos conceptos que el consumidor también suele buscar en otros servicios, como en el caso de los equipamientos tecnológicos, cuya importancia es central tanto en la vida profesional como en la privada. Teniendo en cuenta este contexto, se puede definir el renting tecnológico como el alquiler de equipos a través de un contrato con un proveedor de servicios al que se le abona una cuota fija.

La empresas obtienen un dispositivo y sus herramientas durante un tiempo pactado, y además tienen incluido servicios de mantenimiento, seguros y todo tipo de gestiones que sirven para solucionar cualquier problema. Los contratos varían en cada caso, como demuestra el hecho de que, en muchas ocasiones, finalizado el contrato, la empresa o el particular decide, sobre todo en dispositivos de alto coste, obtener en propiedad el equipamiento.

Ventajas para autónomos

Estas son algunas de las ventajas que ofrece el renting tecnológico:

Ahorro: El alquiler de equipamiento tecnológico puede suponer un gran ahorro respecto a una adquisición que necesita de una fuerte inversión inicial. Mediante el renting, acceder a un dispositivo es posible con tan solo abonar una cuota mensual.

Tecnología punta: La obsolescencia tecnológica es un concepto que ya firma parte de nuestro vocabulario habitual. El renting asegura disponer de los dispositivos más novedosos del mercado.

Mantenimiento: El uso tiene como consecuencia la aparición de problemas que se escapan del control del usuario. La reparación, puede llegar a ser demasiado cara. Según lo estipulado en el contrato, la empresa de renting puede hacerse cargo del mantenimiento y de la reparación de nuestros equipamientos.

Gestión: Tanto para un particular, como para una empresa, tener una cuota fija puede suponer un método para gestionar las finanzas pudiendo hacer un balance ideal entre gastos e ingresos.

Ventajas fiscales: Las empresas pueden deducirse el impuesto de sociedades o la desgravación del IVA.

Menos personal técnico: Al contar con un tercero que presta todo el soporte de los dispositivos, no necesariamente contar con esa clase de perfiles dentro de la empresa, lo cual reduce la complejidad asociada a los recursos humanos.

Desgravaciones: la adquisición del IVA de bienes informáticos se produce una única vez, en el momento de la compra, mientras que el alquiler permite desgravar una cantidad fija de IVA durante todo el período de alquiler.

Impuesto de Sociedades: Las cuotas mensuales de ese contrato son deducibles en su totalidad, debido a que se computan como un gasto que pertenece a la empresa.

Ejemplo de cálculo de cuota

Las empresas de renting tecnológico ofrecen diferentes cuotas para los productos que ofrecer. Dependiendo de las necesidades tecnológicas que tenga cada empresa se tendrá que contratar un servicio u otro. Las necesidades tecnológicas pueden variar según: número de empleados de la empresa, facturación de la empresa, tipo de servicio o producto que ofrezca, método de estructuración de la empresa.

El contrato puede ser mensual, trimestral o anual, en el que se estipulará la fórmula de pago concreta, como el de coste fijo o el pago por uso entre otras. En ese documento también se especificarán a cargo de quién corre el mantenimiento y los suministros a lo largo del período de alquiler normalmente asumido por el propio proveedor.