Redacción Gedesco | 30 Diciembre 2013 |

¿Quiénes son los famosos mercados?

Desde el inicio de la crisis se ha venido culpando a los mercados de muchas de las reformas que algunos países han tenido que afrontar. Pero ¿quienes son esos famosos mercados?

Los mercados (financieros) no son unos entes en sí mismos, se trata de un montón de instituciones que disponen de capital y deciden invertirlo. Hablamos de fondos de inversión, fondos de pensiones, entidades de crédito, hedge funds (fondos de alto riesgo), SICAV, los Estados, etc.

Pero no debemos olvidar que detrás de esas instituciones (y quienes las representan) están los ahorradores. Cualquier persona que hace una imposición a plazo fijo en un banco pasa a formar parte de los mercados, ya que su dinero pasa a ser gestionado por ese banco y se invierte en otros activos. Lo mismo pasa con los que tienen un plan de pensiones y hacen aportaciones al éstos.

Pero incluso también forman parte de los mercados el resto de trabajadores, ya que el Gobierno gestiona sus cotizaciones para la jubilación y las invierte en otros activos para rentabilizar ese capital y lo mismo ocurre con los ciudadanos de un país que puede invertir su excedente monetario en deuda de otro Estado.

El poder de los mercados, que ha llegado a forzar cambios legislativos en varios paises, pasa por que los mercados tienen el dinero y esos paises necesitan capital para funcionar. Bajo esta premisa esos Estados acuden a los mercados a buscar financiación y los mercados analizan si prestar o no su dinero en base a unas determinadas condiciones, como nos pasaría a cualquiera de nosotros si fuéramos a un banco a pedir un crédito.

Llegados a este punto esas instituciones pueden establecer ciertas condiciones para aportar capital, en aras de asegurarse que vaya a recuperar su dinero. Los Estados pueden adaptarse a las peticiones de su o sus prestamistas o buscar el capital en otro lugar, así que la influencia de los mercados en este aspecto se agranda en función de la urgencia y necesidad de fondos del que acude a éstos.

Por tanto todos somos los mercados. Por supuesto la incidencia (y la influencia) no es la misma en todos los casos y los que más tienen también poseen más capacidad para imponer sus criterios, pero no olvidemos que esta influencia se basa en el equilibrio (o desequilibrio) de la oferta y la demanda de capital.

Foto: Flickr | jlastras

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