Redacción Gedesco | 7 Septiembre 2016

Diferencia entre quiebra, concurso de acreedores y suspensión de pagos

Problema de empresas en quiebra, suspensión de pagos o en procesos concursales

En las noticias económicas, y especialmente desde que comenzara la crisis, se escuchan términos como quiebra, suspensión de pagos, procesos concursales,  etc. Suena parecidos, pero no son lo mismo. En cualquiera de ellos, la empresa está en una situación complicada, pero no en todas se debe proceder de la misma manera. A continuación, vamos a definir los tres conceptos, para observar las diferencias y similitudes entre cada uno de ellos.

Suspensión de pagos

Suspensión de pagos

La suspensión de pagos es sinónimo de insolvencia. Se trata de un momento en el que un autónomo o una empresa no pueden pagar las deudas que tenga con acreedores o con sus trabajadores por falta de liquidez, es decir, de dinero en efectivo.

Es una situación en la que no se puede pagar lo que se debe, por lo que se pone en marcha un proceso legal por el que se procura llegar a un acuerdo entre el deudor y los acreedores (pueden ser trabajadores y/o proveedores). Existen casos en los que el valor de los activos de una empresa es mayor que el de sus deudas. Es decir, que los bienes tienen más valor que las deudas, y aun así, entrar en una situación de suspensión de pagos. Este escenario puede darse, por ejemplo, en empresas que trabajan con entidades que se retrasan en los pagos. Por muy rentable y solvente que sea la empresa, si sus clientes se retrasan en los pagos, la compañía se verá con dificultades para pagar las nóminas a sus trabajadores, a los proveedores de materiales, etc.

Quiebra

Empresa en quiebra

Se produce en el momento en el que el valor de los activos (los bienes de la empresa) es inferior a las deudas. En este caso se dice que una empresa ha entrado en quiebra. Esta situación se da cuando una empresa no puede hacer frente a sus pagos aunque venda sus propiedades. Se diferencia de la suspensión de pagos, fundamentalmente, en que la suspensión de pagos puede ser transitoria, es decir, la empresa o el autónomo es insolvente, pero puede revertir la situación. Sin embargo, una quiebra es una situación definitiva, sin posibilidad de recuperación.

Concurso de acreedores

Empresa entra en concurso de acreedores

También se le conoce como proceso concursal. Se trata de un proceso legal que se puede originar derivado de cualquier de las dos situaciones anteriores. Cuando una empresa o autónomo en España entran en una situación de insolvencia que deriva en una suspensión de pagos o quiebra, se puede iniciar un proceso legal que se conoce como concurso de acreedores. Consiste en llegar a una forma de pago a los acreedores de la forma más justa posible. Para ello, se nombra una persona que actúe de administrador concursal, que se encargará de organizar las cuentas y finanzas de la compañía, siguiendo unas normas establecidas por Ley.

El objetivo de un proceso concursal es que primero cobren los considerados más afectados y vulnerables, como pueden ser los trabajadores de una empresa,  y considerar como últimos para cobrar aquellos acreedores que hayan podido tener alguna influencia en la mala situación económica de la empresa.

Por tanto, la suspensión de pagos y la quiebra son situaciones de insolvencia en las que una empresa no puede hacer frente a sus gastos. En la primera de ellas, se puede recuperar, y en la segunda es irreversible. El concurso de acreedores es el proceso legal para intentar evitar cualquiera de las dos situaciones anteriores.

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