Redacción Gedesco | 1 Diciembre 2015 |

¿Qué tipo de despido me conviene más? ¿Y a mi jefe?  

¿Qué tipo de despido me conviene más? ¿Y a mi jefe?  

En España existen diferentes tipos de despido. Cuando una empresa pone fin a una relación con un trabajador se habla de despido, pero no todos son iguales. En primer lugar, hay tres tipos, en función de las causas:

  • Colectivos. Este tipo de despidos son los que se dan cuando la empresa decide prescindir de varios trabajadores a la vez. Las causas de este despido pueden ser de diversa índole: económicas, productivas, organizativas, etc. Pero siempre intervienen varios trabajadores al mismo tiempo. Son los considerados el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que puede ser temporal.
  • Objetivos. En este caso se termina el contrato con un empleado, ya sea por ineptitud del propio trabajador, por no adaptarse a innovaciones o cambios en su puesto de trabajo, por reiteradas faltas de asistencia o ausencias en el trabajo o por motivos ajenos al individuo, como económicos, técnicos, organizativos o de producción por parte de la empresa.
  • Disciplinario. Este es aquel en el cual, la culpa se achaca directamente al trabajador. En este sentido, motivos para despidos disciplinarios pueden ser las faltas de asistencia,  falta de puntualidad, indisciplina, ofensas verbales o físicas a compañeros, abuso de confianza en el desempeño de las funciones, disminución del rendimiento, embriaguez habitual, acoso sexual o por razones raciales, religiosas, etc. En general, se encuadrarían dentro de este tipo de despidos los que incumplen la normativa de trabajo o por conducta que afecte a la empresa o a algún compañero.

Despidos procedentes, improcedentes o nulos

A su vez, dentro de estos tres tipos, cada uno de ellos puede ser procedente, improcedente o nulo.

  • El despido procedente es aquel que está justificado. Es decir, aquel en el que las causas del despido están justificadas coherentemente y de acuerdo a la normativa. La empresa da razones objetivas por las que un trabajador no debe seguir formando parte de la platilla  la empresa. En estos casos, el empleado no recibirá ninguna indemnización.
  • El despido improcedente se da cuando, una vez analizadas las razones del despido, se determina que no cumple con la normativa. Es decir, las causas del despido no son válidas o no están demostradas. En estos casos el juez ordena una indemnización al trabajador por despido improcedente, y la empresa deberá abonar el dinero que corresponda o readmitir al empleado. Hoy por hoy, la indemnización es de 33 días de salario por año trabajado, hasta un máximo de 24 mensualidades. Sin embargo hay convenios de determinadas profesiones en los que es menor. Hasta febrero de 2012, las indemnizaciones era todas de 45 días por año trabajado.
  • Despido nulo. Estos son aquellos en los que un juez decide que un despido no es válido por razones de violación de los derechos fundamentales y las libertades del empleado. En estos casos, la empresa está obligada a readmitir al trabajador y abonarle los salarios correspondientes al periodo en el que estuvo despedido.

Despidos interesantes para la empresa

Una vez analizados todos los tipos de despido, nos preguntamos cuáles son los que más le pueden interesar a una empresa. Lógicamente, aquellos despidos achacables a la falta de actitud o a faltas graves, son los que más les interesan, puesto que serían despidos justificados que abaratarían el coste.

En esta línea, un despido procedente para la empresa es el que más le conviene, ya que no tiene que pagar  al trabajador, y se deshace de un empleado que no es rentable y/o altera el orden de la empresa, perjudica a los compañeros y dificulta el buen funcionamiento de la actividad.

En la línea opuesta, a un empleado le interesan aquellos despidos que sean declarados como improcedentes o nulos. El primero de ellos le asegurará una indemnización, según los días trabajados y el Convenio al que esté adscrito el empleado. El nulo podría considerarse aún mejor puesto que, en ese caso, se pagaría al trabajador indebidamente despedido todo lo atrasado, y recuperaría además su puesto de trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.