Redacción Gedesco | 25 Septiembre 2013 | Economía para todos

¿Qué son las cláusulas suelo y por qué han de ser eliminadas?

Las “cláusulas suelo” son unas determinadas condiciones que figuran en los contratos de crédito hipotecarios de interés variable. Cuando se contrata un préstamo hipotecario el tipo de interés del mismo se fija en función de un índice de referencia, generalmente el euribor. En muchos casos al propio índice se puede añadir un diferencial que añade unas décimas (o algún punto porcentual) al tipo de interés que se aplica.

Este índice puede fluctuar hacia arriba, con lo que los intereses a pagar suben, o bien hacia abajo, por lo que se rebajarían esos intereses. Tanto la entidad como el cliente corren el riesgo derivado de esa fluctuación, beneficiándose uno u otro del ascenso o descenso de los tipos de interés.

La cláusula suelo (y la cláusula techo) se introducen para mitigar el impacto de esa fluctuación. La cláusula suelo garantiza al banco un tipo de interés mínimo, de tal manera que aunque el tipo a aplicar estuviera por debajo de éste el cliente nunca pagaría menos de ese mínimo. Por otro lado la cláusula techo garantiza al cliente un tipo máximo, que sería el tope a pagar independientemente de que los interese subieran por encima de ese nivel.

Fallos judiciales que obligan a la eliminación de las cláusulas suelo

La cuestión que se ha dado en estos últimos tiempos es que los Tribunales han dado la razón a los clientes que han reclamado la eliminación de las cláusulas suelo. La tendencia actual de tipos de interés bajos han llevado a situaciones en las que ese interés mínimo fijado por las cláusulas suelo está claramente por encima del tipo general, con el evidente perjuicio para los que pagan las hipotecas. Estos han llevado sus casos a la Justicia y han conseguido que se obligue a varias entidades bancarias a quitar ese mínimo y aplicar el tipo real actual.

El razonamiento que han aplicado los jueces para promover la eliminación de estas cláusulas se basa en tres consideraciones. Por un lado la gran descompensación existente entre el suelo y el techo de los intereses de los contratos denunciados. El tipo mínimo se solía encontrar unos pocos puntos por debajo del tipo de referencia, mientras que el máximo se situaba bastante más puntos por encima.

Por otro lado el hecho de que las entidades eran conocedoras de que los movimientos en los tipos de interés iban claramente a la baja desde hace tiempo. Ellas sabían de sobra que las cláusulas techo no se iban a aplicar nunca, mientras que las suelo sí tendrían incidencia.

Por último, y como motivo principal, la falta de información al cliente de la existencia de dichas cláusulas, lo que los jueces han estimado que dichas cláusulas son abusivas, que deben eliminarse de los contratos ya firmados y que no podrán volver a utilizarse.

Foto: Flickr | Enrique Arruti

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