Redacción Gedesco | 5 Abril 2016

Qué es un derivado financiero

Qué es un derivado financiero

Un derivado financiero es un producto financiero que deriva de otro. Es decir, un derivado financiero es una operación financiera hipotética, que se liquida por las diferencias entre el precio de mercado del subyacente y el precio pactado.

Pueden existir tantos derivados financieros como operaciones o servicios financieros reales o ficticios se puedan realizar.

Objetivo de los derivados financieros

En un primer momento, los derivados financieros surgieron con el objetivo de eliminar la incertidumbre que genera la fluctuación de los precios, tanto en el lado del vendedor como del comprador. Hoy en día, además de por esta fluctuación natural, también se utilizan para eliminar la especulación que ello conlleva. La contratación de productos como los derivados financieros no implica desembolsar demasiado, mientras que, tanto los hipotéticos beneficios como las posibles pérdidas, sí son cuantiosas. El inicio de la operación, por tanto, a penas supone nada, pero el resultado, bueno o malo, es muy significativo.

Opciones a realizar en derivados financieros

Para especular con acciones financieras a llevar a cabo, se puede actuar de dos maneras:

  • Comprando y vendiendo las propias acciones.
  • Comprando y vendiendo derechos a comprar o vender dichas acciones a un precio determinado.

La segunda opción es más accesible que comprar y vender las propias acciones. Para comprar o vender el derecho de compra o venta de una acción, la prima necesaria es mucho menor que el valor de la acción, sin embargo, el potencial de beneficio es el mismo. Esto hace que con el mismo capital se pueda optar a beneficios mucho mayores.

Es importante tener en cuenta que se trata de un juego de beneficio cero. A la hora de invertir en bolsa, se produce una acción común, en la que cuando la bolsa sube todo el mundo gana,  y, por el contrario, cuando la bolsa baja todos pierden. En un derivado financiero, cuando yo  gano alguien pierde y cuando yo pierdo, alguien gana, por lo que las ganancias de un contratante suponen las pérdidas de otro.

Tipos de derivados financieros

Dentro de los derivados financieros, podemos distinguir dos tipos: los futuros y las opciones.

  • Los futuros. Son promesas. Se trata de compromisos entre dos partes por el que en una fecha futura una de las partes se compromete a comprar algo y la otra a vender algo, no realizándose ninguna transacción en el momento de la contratación, es decir, no se paga nada en el momento de su contratación. Cuando realizamos un contrato de un derivado financiero futuro contraemos una obligación o compromiso, siendo el riesgo adquirido al igual que las posibles ganancias ilimitado.
  • En el caso de las opciones se exige el pago de una prima, y en algunos casos el establecimiento de una garantía. En caso de contratar un derivado financiero de  opciones estaremos cerrando mucho más nuestra posición, ya que, en vez de fijarnos un compromiso con potenciales beneficios o pérdidas, adquirimos un derecho con una pérdida limitada al valor de la prima y unos beneficios ilimitados.
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