Un concurso de acreedores es un proceso judicial que se inicia cuando una empresa o una persona física no pueden llevar a cabo los pagos a que están obligadas o atender sus deudas. Con este procedimiento, el legislador busca que de forma ordenada y bajo la supervisión del administrador concursal (puedes consultar aquí los 3 tipos de administradores) que se atiendan los pagos y la empresa continúe con el desarrollo de su actividad, o bien liquidarla también bajo supervisión de dicho administrador.

Se acaba de publicar en el BOE la nueva ley concursal a través del Real Decreto Legislativo 1/2020 de 5 de mayo aunque no entrará en vigor hasta el 1 de septiembre de este año.

Se prevén que sean entre 50 y 60 mil los concursos que se presenten como consecuencia de la crisis COVID-19, muchas de estas empresas buscarán protegerse a través de estos concursos para seguir trabajando con normalidad. Las empresas más afectadas posiblemente sean las constructoras, las del sector de la hostelería, hoteles y gimnasios.

¿Quiénes pueden presentar un concurso?

Con la última reforma de los concursos de acreedores, pueden acogerse a esta figura legal tanto las empresas –personas jurídicas- como las personas físicas, ya sean empresarios, autónomos o simples ciudadanos. En el caso de que sea el propio interesado quién solicite esta medida, se trata de un concurso voluntario, cuando es instado por un tercero (normalmente un acreedor) se le llama concurso necesario.

¿Quiénes pueden solicitarlo para terceros?

Pueden solicitar el concurso de acreedores de un tercero –ya sea éste empresa, autónomo o particular– cualquier persona o empresa interesada por ser acreedor de este y no haber visto atendidos los pagos estipulados. En este caso, al ser instado por aquellos a quienes debe dinero, se denomina concurso forzoso.

En todo caso, la solicitud de concurso de acreedores debe presentarse ante el Juzgado de lo Mercantil de la provincia donde está situada la empresa o la persona. La excepción es la Administración Pública, que no está sometida a este tipo de procedimiento judicial.

¿Qué motivos pueden llevar a un concurso de acreedores?

Desde el punto de vista del deudor: El concurso de acreedores busca proteger tanto a los negocios como a las personas que no pueden atender sus deudas o tienen poca solvencia, con el objetivo de paralizar las ejecuciones de deudas, además de evitar que se acumulen intereses por la demora en el pago.

Desde el punto de vista del acreedor: Si es un acreedor quien pretende forzar el concurso deberá demostrar, entre otros, que existe alguno de los siguientes casos:

  • Embargos por ejecuciones pendientes
  • Incumplimiento generalizado de obligaciones fiscales
  • Impagados a la Seguridad Social
  • Impago de salarios y cotizaciones de los trabajadores

Fases de un concurso

Los procedimientos de concursos de acreedores pasan por diferentes fases hasta que quedan resueltos. Son las siguientes:

  1. Declaración de concurso. En la fase común se paralizan las ejecuciones pendientes, se impide la presentación de nuevas demandas, así como el devengo de intereses y la venta de patrimonio a instancia de algún proveedor. Se publica la declaración de concurso.
  2. Fase de administración concursal. Lo relativo al nombramiento y estatuto de los administradores concursales, a la determinación de las facultades, a la rendición de cuentas y en su caso, a la responsabilidad de los administradores concursales.
  3. Propuesta de convenio. Se presentará una propuesta de convenio, que deberá ser aprobado en el plazo de tres meses.
  4. Convenio o liquidación. Se inicia el proceso para aplicar el convenio o, si no ha sido posible su aprobación, para ejecutar la liquidación a través de un Plan de Liquidación, que será presentado al juez tras ser visto por los acreedores.

¿Qué consigue el acreedor instando el concurso? ¿Cuáles son los efectos?

Desde el punto de vista del acreedor que inicia el procedimiento, las principales ventajas de liderar el proceso de concurso de acreedores son:

  1. Podrá cobrar hasta un 50% más que el resto de los acreedores y deudores del concursado.
  2. Puede llegar a cobrar de los bienes personales de los administradores, de socios o apoderados de la empresa o aquellos que se consideren cómplices del concurso en caso de que los activos de la mercantil no sean suficientes, siempre que se califiquen como culpable del concurso.

¿Y si el deudor solicita el concurso voluntariamente?

Para la persona o empresa que solicita el concurso de acreedor, las principales ventajas son:

  1. Se paralizan las posibles ejecuciones de deudas.
  2. Puede lograr un convenio con los acreedores, tutelado por el Juzgado de lo Mercantil, que le permita salvar su negocio o su situación económica personal, pagando sus deudas de forma aplazada y obteniendo incluso una quita sobre las mismas.
  3. El concursado no tendrá que pagar intereses por los créditos que no se están pagando a tiempo en el marco del concurso de acreedores.

¿Qué podemos hacer para evitar el concurso de acreedores?

Lo primero que hay que hacer para tratar de evitar el concurso de acreedores es salir del estado de insolvencia, en el caso de la crisis COVID19 la falta de liquidez por el parón de la actividad puede que se produzca de forma temporal, la solución en estos casos pasan por reestructurar la deuda o mediante la negociación con acreedores.

Se puede incrementar el capital circulante como medida para hacer frente a gastos fijos como sueldos, alquileres, impuestos, etc. Gedesco ofrece soluciones financieras adaptadas a las necesidades de cada empresa para que puedan financiar su circulante con soluciones como el Factoring, descuento de pagarés o Confirming para el pago a sus proveedores.

Reestructurar el pasivo, ver que gastos se pueden reducir o eliminar, reorganización productiva, reestructuración administrativa, comercial y financiera.

Y un acuerdo de refinanciación entre la empresa y sus acreedores para evitar el concurso, se pueden pactar una disminución de las deudas o una ampliación del plazo para pagarlas.

Estas son algunas medidas que las empresas pueden tomar para evitar el concurso de acreedores.

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