Redacción Gedesco | 19 Noviembre 2014 |

¿Qué es el working capital y cómo mejorarlo?

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Analizar la situación financiera de una empresa determinada para saber si es solvente o no en un futuro próximo es algo que cada vez es más necesario debido a la incertidumbre actual. ¿Sabes cómo hacerlo?

Uno de los indicadores que más nos puede ayudar en este sentido es el working capital, del que la mayoría hemos oído hablar bajo el nombre de fondo de maniobra. Y es que el fondo de maniobra es un indicador de la liquidez de la que dispone una empresa, ya que mide la capacidad que tiene un negocio para hacer frente a sus deudas más cercanas.

Conceptos básicos del working capital

¿Cómo se calcula este fondo de maniobra? Restando el pasivo corriente o circulante al activo corriente. Pues bien, aunque pueda ser un concepto muy sencillo de calcular, hay que tener en cuenta una serie de factores para saber interpretarlo y conocer su influencia en el desarrollo del negocio.

Para que el fondo de maniobra sea el adecuado para la correcta continuidad del negocio, como puedes imaginar, el activo corriente o los activos más líquidos de las empresas deberán ser mayores a las deudas que tenemos que afrontar en el corto plazo o el pasivo corriente.

Si el resultado de esta diferencia fuera cero o negativo, es muy probable que la empresa no pudiera hacer frente a sus deudas en un futuro muy próximo y que antes o después deba acudir al concurso de acreedores.

Ampliar el fondo de maniobra

Mejorar el fondo de maniobra es, a fin de cuentas, mejorar la liquidez del negocio. Tan sencillo y tan difícil a la vez, ya que es uno de los grandes dilemas que tienen la mayoría de las pymes hoy en día. ¿Cómo hacerlo?

Por un lado, hay que poner en marcha acciones que ayuden a aumentar el activo circulante. Muchas veces, las pymes tienen pagos a 30, 60 o 90 días con los proveedores y acreedores. Sin embargo, se da la circunstancia de que normalmente estos periodos de tiempo no suelen ser suficientes para haber recuperado la liquidez necesaria para hacer frente a estos pagos. Por ello, pueden ser muy útiles mecanismos como el factoring, con el que adelantar y asegurarse el cobro de las facturas de los clientes.

Otra manera de incidir en el activo circulante es a través de las existencias, por lo que hay que evitar acumular grandes cantidades de existencias para el largo plazo y que fluyan rápido. ¡Máxima rotación!

Por otro lado, en lo que respecta al pasivo, puede optarse por aumentar la financiación a largo plazo a la par que se disminuye la del corto.  Y tú, ¿qué medidas utilizas para mejorar tu working capital?

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