Redacción Gedesco | 28 Mayo 2014 |

¿Volvemos a los errores del pasado con los productos financieros?

Aumento de las Covenant Lite Loans en Estados Unidos

Todo parece indicar que no aprendemos de los errores del pasado y menos cuando se refiere a asuntos económicos. ¿A qué viene todo esto? Al crecimiento espectacular que han tenido en el 2013 en Estados Unidos las Covenant-Lite Loans. Este producto financiero con nombre tan peripuesto no es más que un tipo de deuda o préstamo utilizada por fondos de capital riesgo pero con unas exigencias mucho menores a un préstamo normal.

Muchas de sus características os pueden recordar a las subprime, la permisividad de endeudamiento y su alto riesgo pese a la generosa valoración que tiene por parte de las agencias de rating. Por ello, la desconfianza en este tipo de productos debería ser mucho mayor después de la burbuja financiera que se creó en los años previos a 2007 y que desembocó en la crisis del país norteamericano y su expansión por una gran cantidad de economías, incluyendo a la española.

El FMI ya lo ha identificado

Este aumento de las Covenant- Lite Loans queda reflejado en un informe de abril de 2014 del Fondo Monetario Internacional (FMI). La institución asegura que la proporción de productos de este tipo está en aumento como lo estuvo antes de la crisis y que ello podría contribuir como lo hizo entonces a altas tasas de morosidad.

Además, en el documento también se puede observar cómo en el 2007 este producto alcanzó un pico, en los años de la crisis prácticamente desaparecieron del panorama financiero y en el 2013 tuvo un repunte espectacular.

Cuidado con dónde invertir

Como seguro que vuestros padres o abuelos os han dicho en más de una ocasión, nadie da duros a pesetas. Pues bien, por mucho que la rentabilidad de determinados activos financieros sea muy alta, hay que estar muy seguros para decidir invertir en estos productos.

Pero en el caso de las empresas, la inversión en activos financieros no es la única manera de conseguir darle un empujón al negocio. Porque aunque los beneficios puedan ser altos, la incertidumbre que también lleva consigo no siempre es la opción más adecuada si lo que buscáis es mejorar la situación de vuestra empresa sin riesgo.

Pues bien, existen otros mecanismos para darle un pequeño respiro a vuestro negocio como es el factoring. Con él conseguiréis ganar tiempo y podréis utilizar este adelanto de facturas para afrontar otros gastos más productivos como puede ser la compra de maquinaria o la ampliación de vuestro ámbito de negocio. Recordemos que el factoring es una apuesta segura, ya que la entidad financiera os adelanta el pago de facturas de vuestros clientes, pagos que en teoría deberíais cobrar mucho más tarde.  Así, el único riesgo que puede haber es el de impago por parte del cliente. De hecho, si queréis eliminar por completo el riesgo de impago, siempre podéis recurrir al factoring sin recurso.

Porque no hay necesidad de volver a caer en los mismos errores del pasado y más cuando existen alternativas de financiación más seguras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.