Los préstamos flexibles son un concepto del que seguro que has oído hablar últimamente, ya que son un tipo de préstamo que está actualmente en auge.

¿Pero de dónde deriva tal auge de este tipo de préstamos?, ¿Qué es lo que ofrecen?, ¿Cuál es su valor añadido respecto a otros tipos de préstamos?

Si quieres saber más sobre los préstamos flexibles y estás interesado en saber qué es lo que puede aportarte el hecho de solicitar un préstamo de estas características; no dejes de leer.

Presta mucha atención al post de hoy sobre préstamos flexibles y asegúrate de buscar la mayor rentabilidad de tus fondos.

Definición de préstamos flexibles

El concepto, como tal, de préstamos flexibles dice que son un mecanismo de financiación empresarial que combina las principales ventajas del préstamo al uso y de las líneas de crédito discrecionales o potestativas.

Con lo cual, se trata de una clase de crédito que mezcla las ventajas de varios tipos, para crear un préstamo beneficioso para un tipo determinado de público que pretende rentabilizar sus fondos a través de actividades profesionales y financieras concretas.

Tras haberle sido concedido este tipo de crédito al cliente, éste tiene la oportunidad de convertir los fondos que vienen de ese saldo (saldo vivo) en una línea de crédito que vencerá tras la amortización de un porcentaje determinado que ha sido recibido en forma de financiación. Todo ello en base a la comisión pactada desde un inicio entre quien solicita el préstamo y lo concede.

Requisitos para los préstamos flexibles

Para poder solicitar un préstamo flexible debes contar con una serie de requisitos. Estos requisitos imprescindibles son los siguientes:

  • Haber cumplido la mayoría de edad para así gozar de la capacidad de obrar que deriva del cumplimiento. Esto es importante porque sin capacidad de obrar no puede prestarse el consentimiento para obligarse a un negocio de estas características y el consentimiento es un elemento esencial de todo contrato sin el cual el contrato sería nulo.
  • Se debe tener un ingreso mínimo al mes, dependiendo de los requerimientos de cada entidad bancaria. Esto no es más que una especie de garantía para las empresas que se encargan de conceder y ejecutar los préstamos.
  • Debe contarse con un teléfono móvil y con una línea de teléfono propia. Todo ello porque se necesita un dispositivo desde el que acceder a tus datos y situación bancaria y un terminal desde el que recibir los avisos y estar en contacto constante con los agentes de la entidad bancaria.
  • Tener la residencia legal en España. Este requisito hace referencia a la regularización de la situación en el país para todos aquellos solicitantes cuya nacionalidad no sea la española.
  • Este requisito no suele establecerse en todas las entidades bancarias, pero en algunas es necesario no tener ningún otro préstamo sin cancelar en el momento de solicitar el préstamo flexible en cuestión. No en todas las entidades, pero en algunas no conceden dos préstamos flexibles que se vayan a ejecutar de manera simultánea. Como mucho puede tratarse de una ejecución sucesiva.
  • Debe tenerse una tarjeta de débito contra una cuenta bancaria domiciliada en la entidad bancaria que va a conceder el préstamo flexible.
  • Que no consten tus datos o tu identificación en las bases de datos o registros de ASNEF y o RAI.