Redacción Gedesco | 13 Marzo 2016

Qué es un préstamo amortizable

Qué es un préstamo amortizable

Un préstamo es una operación financiera en la que una empresa o una persona pone a disposición de otra (presta) una cantidad determinada de dinero. Intervienen en la operación, por tanto, dos partes: el prestamista y el prestatario. El prestamista es quien presta el dinero. La entidad financiera o la persona que deja el dinero a la otra parte. El prestatario es quien recibe ese dinero, y debe comprometerse a devolver esa cantidad en plazos, hasta un vencimiento determinado, abonando una cuota periódica en la que se vaya devolviendo el dinero por partes, junto a los intereses y costes que derivan de la operación.

Cuando una persona o empresa solicita un préstamo entra a formar parte de la lista CIRBE, ya que es una base de datos en la que están todos los particulares, profesionales autónomos o corporaciones que tienen algún tipo de financiación con una entidad: créditos, avales, préstamos, etc. Sin embargo, un préstamo amortizable no suma en el CIRBE, veamos por qué y en qué consiste un préstamo amortizable.

Préstamos amortizables

Un préstamo amortizable, o también llamado préstamos de empresas, es aquel que se reembolsa en pagos de forma periódica y con el mismo importe. Estos pagos se aplican al principal y los intereses en proporciones variables mientras el préstamo esté vigente. Este tipo de préstamos son destinados a inversión. Es decir, son préstamos que solicitan las empresas o profesionales para invertir en una maquinaria nueva, o en un sistema que haga impulsar el negocio. Por ello, con préstamos adaptados a la situación de la empresa o profesional, en los que se fija una comisión inicial en función del perfil de riesgo que se tenga, y un interés del 0%, que se puede ir pagando y amortizando en función de lo que la empresa vaya obteniendo de su inversión.

Si, por ejemplo, una empresa quiere impulsar su negocio en I+D para crecer e innovar en nuevos proyectos, necesitará recursos para poder ponerlo en marcha. Se trata de un momento perfecto para optar por este tipo de préstamos en los que se obtiene una financiación rápida para poder invertir en los recursos necesarios, sin la necesidad de presentar una gran documentación, y lograr tener liquidez de forma inmediata.

Tipos de préstamos amortizables

El término amortizable hace referencia a la finalidad a la que se destinen los términos amortizativos, es decir, a la forma de devolver el capital inicial prestado. Y es que hay diferentes formas de llevar a cabo la amortización o la devolución. Esto es lo que denominamos “sistema amortizativo” o “sistema de amortización” del préstamo.

Por un lado, estás los préstamos amortizables mediante un reembolso único del principal al final de la operación. O, por el otro, los préstamos reembolsables a través de una serie de pagos periódicos que constituyan renta. Esto se refiere a un  fraccionamiento del principal en varios pagos parciales (lo que se conoce como las cuotas de amortización) con vencimientos periódicos, que se pagan conjuntamente con los intereses, dando lugar a los términos amortizativos.

Los préstamos amortizables son flexibles. La entidad financiera da bastantes facilidades a la empresa o profesional que lo solicitan a la hora de ir devolviendo el capital inicial. Por ello, no son préstamos que sumen CIRBE. La empresa que solicita préstamos de este tipo puede ir “amortizando” o devolviendo el dinero en función de lo que vaya consiguiendo de la inversión que haya realizado. La entidad, por su parte, realizar esta serie de operaciones para apostar por estos proyectos innovadores  de nuevas empresas o profesionales.

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