Redacción Gedesco | 18 Marzo 2015 | Economía para todos

Precauciones cuando nos pagan con un pagaré

Precauciones cuando nos pagan con pagaré

Cuando un autónomo o empresa entrega un artículo o un trabajo debe recibir, lógicamente, una contraprestación económica por el producto o servicio en cuestión. La morosidad es uno de los grandes problemas de la economía española en la actualidad, con unos tiempos de pago que superan, tanto en Administraciones Públicas como privadas, los plazos máximos que marca la Ley. Debido a ello, el uso del pagaré ha crecido significativamente en los últimos años. Una figura con muchos años de existencia pero que se ha vuelto a ‘poner de moda’. A continuación explicaremos qué es exactamente un pagaré, y qué riesgos conlleva para un pequeño empresario aceptar el pagaré como método de cobro para un trabajo o artículo entregado.

Qué es el pagaré

Inicialmente, que quieran firmarnos un pagaré sería una buena noticia. Teniendo en cuenta los mencionados problemas con la morosidad existentes en la actualidad, es una buena noticia que alguien muestre su intención de pagarnos. Porque esto es, exactamente, un pagaré: un compromiso de pago. Con este documento, la persona a la que se le ha entregado un artículo o se le ha prestado un servicio, nos está asegurando de forma legal que nos va a pagar por ello. Esto significa que, judicialmente, el deudor está ‘pillado’, al haber expresado por escrito que va a hacer efectiva una cantidad de dinero a un autónomo o empresa. Además, en el pagaré se puede estipular una fecha de pago, o bien el pago a plazos de la cantidad a abonar, de manera que queda todo bastante ‘cerrado’ y con poco margen para el riesgo para el emisor de una factura.

Aunque, como hemos comentado, nos encontramos en tiempos difíciles con cierres de empresas, problemas de liquidez, falta de financiación… Esto se traduce en problemas de pago que pueden derivar en quebraderos de cabeza para la persona que debe recibir el dinero, incluso aunque haya por medio un pagaré. Imaginemos, por ejemplo, que en la fecha consignada para hacer efectivo el pagaré, el emisor del mismo no tiene fondos en su cuenta corriente. Si aceptas un pagaré debes saber que la persona que se tendrá que hacer cargo de las comisiones bancarias por el rechazo del pago serás tú. Por otro lado, el encargado de pagar puede rechazar el pago, ya que son cargos a cuenta bancaria y, como todo este tipo de cargos, pueden ser desestimados por el titular en un tiempo establecido legalmente. Bien es cierto que, judicialmente, lo tienes todo ganado. Con tu pagaré firmado tienes el poder en la mano para denunciar la situación de impago y que se te restituyan las cantidades que te pertenecen. Por tanto, es importante tener en cuenta que el pagaré no certifica al 100% que el cobro vaya a ser un camino de rosas. Como has visto, pueden existir trabas y problemas que dificulten el cobrar por tu trabajo.

El pagaré conformado

Una solución añadida a esta problemática, y que ya hemos analizado en nuestro blog, es la de solicitar que, en vez de cobrar a través de pagaré, este documento sea además un pagaré conformado. ¿Qué significa esto? En un pagaré de este tipo se coteja que el emisor sí tenga fondos en el banco suficientes para hacer frente a ese pago. Es una seguridad añadida a todo el proceso. De esta manera, la entidad bancaria de la organización que tiene que pagar la factura certifica por escrito que, efectivamente, existen fondos suficientes para hacer frente a la cantidad facturada.

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