Redacción Gedesco | 3 Septiembre 2014 | Consejos para empresas

¿Para qué sirve un plan de empresa?

negocio

Identificamos el plan de empresa como ese documento que suele acompañar a los emprendedores, en el que éstos plasman su idea y que sirve de presentación del nuevo negocio que van a desarrollar. Sin embargo el plan de empresa es, también un elemento muy útil para empresas que ya están en funcionamiento y que pretenden implantar un nuevo modelo, una nueva linea de negocio, introducirse en otros mercados, etc.

Un buen plan de negocio no es sólo un esquema financiero. De hecho, generalmente, la parte financiera es la menos fiable, ya que se basa en previsiones de ingresos y gastos que muchas veces no se cumplen o que son difíciles de demostrar a priori. Un buen plan de empresa ha de definir todos los aspectos básicos que están relacionados con la puesta en marcha de esa nueva actividad y servirá de apoyo a las acciones de planificación y ejecución de las acciones que llevarán a la empresa a lograr sus objetivos.

Más que una carta de presentación

El plan de empresa es más que una carta de presentación o una introducción de las intenciones de la empresa respecto a esa nueva iniciativa empresarial y con la que mostramos a proveedores, colaboradores o inversores lo que se pretende hacer y que puede servir para convencerles de que apuesten por ese negocio.

Si lo que se pretende es demostrar que la idea es viable y rentable el plan de empresa debe ser muy completo y establecer la idea y su desarrollo (lo que se va a hacer y como); con que equipo se cuenta para ello (quien lo va a hacer); el mercado al que va dirigida (cuales son los clientes objetivo); como se va a llegar a ese mercado; con qué recursos se cuenta o se necesitan para ello y cuales van a ser los beneficios a obtener.

El plan de empresa como ejercicio de planificación

Lejos de pensar que es una herramienta destinada a personas de fuera de la empresa, el plan de empresa y todo el proceso de su elaboración son un factor esencial de consumo interno.

Por un lado porque obliga a la organización a pensar, definir y desarrollar todos esos elementos que antes mencionamos (idea, equipo, mercado, acciones, recursos y beneficios). Ese proceso de desarrollo del plan exige centrar la atención en algo más que la idea inicial y obliga a vestirla añadiendo conceptos como el análisis del mercado, de la competencia, la logística, la política de precios, la organización, etc.

Pero aparte de este ejercicio inicial, el plan de empresa debe estar presente durante todo el desarrollo del negocio. Es importante tener en cuenta que el plan puede sufrir modificaciones durante ese proceso, decisiones tomadas a priori que son modificadas, correcciones o simplemente cambios que puede sufrir el mercado o las condiciones económicas y que pueden obligarnos a variar el plan inicial. Con todo ello el plan de empresa nos ha de servir de guía para trazar estrategias y acciones y verificar que éstas cumplen con las expectativas planteadas.

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