Redacción Gedesco | 27 Abril 2016

Obligaciones al licitar y sistemas de puntuación

Obligaciones al licitar y sistemas de puntuación

Desde el momento en que la Administración Pública saca a concurso público un proyecto u obra de trabajo, las empresas interesadas deberán presentar su candidatura y proposiciones dentro del plazo establecido por el órgano de contratación. Asimismo, se deberán ajustar a los requisitos establecidos en el pliego de cláusulas administrativas particulares.

Es obligatorio que estas proposiciones sean totalmente secretas. De lo contrario, se tomarán las medidas necesarias hasta el momento de la licitación pública. Además, solo se acepta una proposición por cada licitador y no se aceptarán las propuestas en unión temporal con otras empresas si, previamente, ya se ha hecho de forma individual ni estar presentes en más de una unión temporal. En caso de infringir estas normas se procederá a la no admisión de la candidatura.

Tras la evaluación de las candidaturas, se podrá celebrar una subasta electrónica con el fin de mejorar los precios o añadir nuevos valores a las ofertas. Esta subasta es legal tanto para los procedimientos abiertos como para los restringidos o negociados. Para éstos últimos es necesario que la adjudicación sea precisa y que las prestaciones que constituyen su objeto no presenten un carácter intelectual. La subasta electrónica se aplicara sobre los valores cuantificables o sujetos a cifras y porcentajes.

¿Cómo deben presentarse las proposiciones?

En la proposición entregada para participar en la licitación pública debe indicarse cuál es el importe del Impuesto sobre el Valor Añadido que debe ser repercutido. A la hora de la entrega, las proposiciones deben ir acompañadas de los documentos que acreditan la personalidad jurídica del empresario, la clasificación de la empresa, su representación y el correcto cumplimiento de los requisitos de solvencia económica, financiera y técnico o profesional. De la misma forma, el candidato deberá verificar que no está inmerso en una prohibición de contratar mediante una declaración responsable.

Criterios de valoración de ofertas

La valoración de las proposiciones y la elección de la oferta más ventajosa económicamente hablando están condicionadas por criterios relacionados con el objeto del contrato como es la calidad, la fórmula, el precio, la prestación del servicio, el plazo de ejecución o entrega, el respecto al medio ambiente, la rentabilidad, la asistencia técnica, el mantenimiento, etc. En los casos en que se utiliza solo un criterio de adjudicación de la licitación, la elección se centrará en la oferta más económica.

La adjudicación será realizada por el órgano de contratación y estará detallada en los pliegos de las cláusulas administrativas particulares, en el anuncio o en el documento descriptivo. En el caso de existir varios criterios de análisis para la adjudicación, el órgano de contratación podrá solicitar los informes técnicos que crea pertinentes. Mientras se redactan esos informes, adjudicará el contrato, de forma provisional, al licitador con la oferta más ventajosa económicamente. El órgano de contratación, por su parte, no tendrá el derecho de declarar la licitación como desierta cuando existan ofertas admisibles de acuerdo a los criterios que se establecen en el pliego.

Si el licitador presenta una proposición con valores anormales o desproporcionados que impidan el correcto cumplimiento de la oferta, no se procederá a la adjudicación de la licitación a pesar de que se trate de la oferta económicamente más ventajosa. Asimismo, a la hora de la adjudicación se deberá tener en cuenta la Ley 34/2010, de 5 de agosto, en la que se contempla un recurso especial en materia de contratación contra los acuerdos de adjudicación adoptados por los poderes adjudicadores. Este recurso es totalmente conocido por el Tribunal Administrativo Central de Recursos de Contractuales.

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