Redacción Gedesco | 15 Febrero 2016 | Financiación

Por qué es momento de plantearse nuevas líneas de financiación

Por qué es momento de plantearse nuevas líneas de financiación

Nos encontramos a principios de año. De hecho, las empresas y los profesionales autónomos están aún cerrando el último trimestre de 2015, por lo que es el momento ideal para hacer balance de resultados del año anterior, y marcar objetivos empresariales de cara a 2016.

Es el momento de establecer el plan de negocios, establecer metas comerciales y empresariales, determinar presupuestos, etc. Por tanto, es el momento idóneo para que una empresa o profesional se plantee vías de financiación que faciliten esos objetivos y permitan el desarrollo y crecimiento de la compañía. Si, por ejemplo, uno de los objetivos de cara a este ejercicio es iniciar actividad en el exterior, abrir nuevos mercados y empezar a exportar, o abrir una nueva línea de negocio, sería interesante que la empresa pueda contar con liquidez en todo momento para hacer frente a todos los gastos que ello ocasiona.

Todas las empresas detallan sus objetivos a principios de año, por lo que los instrumentos para llegar a ellos, y las acciones a desempeñar deben ser básicos en el plan establecido para poder determinar su viabilidad y medir los resultados al finalizar el ejercicio. Es decir, para ejecutar acciones empresariales con garantías de éxito, hace falta financiación. Por lo tanto, una empresa que vaya a ampliar el negocio o a vender productos u ofrecer servicios a más mercados, deberá solicitar un crédito para poder realizarlo o recurrir a una de las nuevas vías de financiación.

Nuevas vías de financiación en las empresas

La conclusión principal de todo lo anterior es que las empresas necesitan liquidez. Ésta se puede conseguir solicitando financiación o bien llevando al día los cobros de proyectos o ventas realizadas en el pasado. Una forma de matar estos dos pájaros de un tiro es ejecutando una operación de factoring.

Bajo ésta modalidad, la empresa consigue, en primer lugar, cobrar al día. No importa que nos paguen a través de un pagaré, o con cualquier otro título con una fecha de vencimiento lejana en el tiempo. Tampoco que un cliente se retrase en el pago de sus deudas. El factoring se encarga de adelantar el dinero de todas estas cuestiones, de manera que contamos con nuestro dinero en el momento en el que emitimos la factura, independientemente de lo que gana el pagador.

En segundo lugar está consiguiendo liquidez. Es decir está obteniendo financiación, al conseguir dinero antes de lo previsto, y olvidándonos de la gestión de esa factura, si cae o no en situación de impago, etc.

Además del factoring, existen otras posibilidades. Si se trata de una empresa que tenga muchos proveedores a los que pagar cada mes, y a veces hay dificultades para pagarles en tiempo y forma, la mejor opción es contratar un servicio de confirming. De esta manera la entidad financiera adelantará este dinero a los proveedores. Estos contarán con su dinero y, por lo tanto, tendrán una relación satisfactoria con nuestra empresa, y  la relación no se resentirá.

Otro ejemplo para las empresas es aquellas que vayan a exportar sus productos o servicios a otros países. El factoring de exportación les ayudará a realizar las operaciones pertinentes, y evitar riesgos de impagos.

Sea cual sea el tipo de empresa en cuanto a tamaño, actividad, sector, etc., es el momento de plantearse el negocio de este año. Las vías de financiación analizadas resultan más efectivas, más rentables, más sencillas, y más rápidas. Serán fundamentales para establecer con exactitud los objetivos, sabiendo con claridad con qué recursos económicos contamos para ejecutarlos.

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