Redacción Gedesco | 17 Agosto 2017 | Artículos y novedades sobre el Factoring. Soluciones Financieras

Cuánto tardan en cobrar las empresas españolas en la actualidad

Los retrasos en los pagos en las empresas de España

Uno de los principales problemas de las empresas en nuestro país es la morosidad. Los retrasos en los pagos en España es algo muy común, y, aunque hay una ley que marca unos máximos en los periodos de pago, empresas públicas y privadas los superan con creces. Esto dificulta la actividad diaria de las empresas, e impide su crecimiento y desarrollo.

Según el último boletín de morosidad y financiación empresarial elaborado por Cepyme, el 71,6% de los empresarios en España considera que las facturas que actualmente tienen pendientes de cobro, en comparación con sus cifras de venta, han permanecido estables en el primer semestre de 2016. Por su parte, el 8,2% opina que ha crecido, y el 20,3% considera que ha disminuido. De esta manera, el llamado indicador de la situación, que es el que refleja la opinión acerca de la incidencia de la morosidad, se sitúa en los 12,1 puntos. Esta cifra pone de manifiesto que la morosidad ha registrado una ligera mejoría. Sin embargo, el hecho de que prácticamente tres de cada cuatro empresas aseguren que tienen facturas pendientes de cobro es una cifra exageradamente alta. Una cifra que impide un desarrollo normal de la economía y de la circulación de liquidez.

Situación de la morosidad en España

El periodo medio de pago entre las empresas en España se va moderando, pero aún de forma muy paulatina. Durante los seis primeros meses del presente 2016 se ha situado en los 79,4 días. Se siguen incumpliendo claramente los plazos máximos exigidos por ley.

Según se indica en el Boletín, el 43,1% de las pequeñas y medianas empresas españolas tienen facturas pendientes de pago, superando el máximo permitido. De ellas, el 6% asegura que el importe correspondiente a esas facturas de pago supone más del 20% del valor de sus ventas. La parte positiva es que el 70% de las empresas con facturas pendientes de pago, el importe que se les debe no supera el 5% del valor de sus ventas. Esto es realmente importante, ya que muchas empresas dependen de esos cobros, y el no recibirlos, dificulta su actividad diaria, y su expansión y crecimiento. Las que, a pesar de tener facturas pendientes de cobrar, ese dinero no representa una parte tan importante de sus ingresos, pueden continuar con su actividad empresarial en mejor medida.

Medidas para acabar con la morosidad

Poco a poco, los índices de morosidad se van atenuando en nuestro país, aunque todavía sigue siendo uno de los principales problemas para las pymes en España. Una de las razones, según aseguran en Cepyme es no aplicar otra normativa, o tener un plazo máximo de pago a 60 días. Mientras, en otros países de nuestro entorno, como Alemania o Reino Unido lo tienen fijado en 25 días. Francia, por ejemplo en 40. También se apunta como posible medida a implementar la introducción de incentivos para el cumplimiento de los plazos legales. La ley de hoy es permisiva cuando las empresas se retrasan en los pagos. Aunque tiene fijado un máximo legal, no se imponen sanciones a las compañías que no lo cumplen.

Ante esta situación, las compañías buscan opciones que faciliten la disminución de estos periodos. El factoring es una de las más consolidadas, permitiendo acelerar el cobro de facturas pendientes, tras cederlas a una entidad financiera que les adelanta el valor de esos títulos, menos una pequeña cantidad en concepto de adelanto y gestión del cobro. De este modo, la empresa no tiene que esperar a cobrar para conseguir la liquidez que le pertenece, independientemente de lo que tarde su cliente en pagar.

Expectativas de las empresas

Las previsiones empresariales de la evolución de la morosidad de cara a los próximos meses vienen reflejadas  por el llamado indicador de expectativas.  Este indicador está hoy en los 25,9 puntos, casi 14 por encima del indicador de la situación. Si lo comparamos con los resultados de 2015 y 2015, se observa una mejora. Las empresas están más optimistas y tienen más confianza en que la morosidad mejore.

Otras noticias de interés

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.