Redacción Gedesco | 29 Julio 2013 | Consejos para empresas

Consejos para mejorar la productividad de nuestra empresa

mejorar la productividad de nuestra empresaEn los últimos tiempos oímos casi a diario hablar de productividad. Escuchamos a personas poco familiarizadas en la materia dar lecciones sobre productividad. Pero ¿realmente sabemos cómo se hace eso? ¿Conocemos dónde actuar concretamente para que los esfuerzos se traduzcan en un aumento de la productividad? En este artículo trataremos de encontrarlos.

Un buen punto de partida para conseguir una productividad óptima es contar con un plan de empresa que se adapte bien a los cambios en la coyuntura y en el entorno. Un plan de empresa para una compañía ya existente debe recoger los cambios de planificación. Por eso para alcanzar una buena productividad es importante que lo que se refleje en el plan de empresa se ponga en práctica en el día a día.

Control, análisis, objetivos y plazos

Una estrategia clave en cualquier intento de aumentar la productividad es el control. La monitorización, análisis y evaluación de la productividad de cada uno de los miembros del equipo de trabajo es la base para conseguir el grado de productividad al que aspiramos. En ese análisis se debe prestar especial atención a encontrar factores clave de por qué la productividad tiene una tendencia u otra.

Una vez identificados esos factores será mucho más fácil establecer objetivos realistas y plazos para llegar a ellos. Para ello es muy útil usar informes de rendimiento, saber dónde se puede mejorar la productividad y conocer qué factores de riesgo existen que puedan poner en peligro el buen desempeño de todo el equipo de trabajo. Será importante minimizar esos factores de riesgo y explotar las posibilidades de mejora.

Estrategias flexibles y motivación son fundamentales

Como decíamos cuando hablábamos del plan de empresas, las estrategias para mejorar la productividad deben cumplirse pero también pueden adaptarse. Si una vez controlado, analizado e identificado el rendimiento de cada uno de los miembros del equipo la estrategia planteada no funciona, puede ser que esa estrategia esté mal planteada o no se adapte a lo que realmente la empresa necesita.

Por último, para analizar la mejora de la productividad debemos hacer hincapié en el factor de la motivación. Un equipo motivado es más productivo que uno en el que reina el mal ambiente, el miedo o el hastío. Así pues, no debemos olvidar que el aumento de la productividad no sólo depende del trabajador; la empresa también tiene una responsabilidad directa en cómo cada miembro del equipo lleva a cabo su desempeño.

 

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