Redacción Gedesco | 30 Noviembre 2012 | Economía para todos

Macroeconomía y microeconomía

Macroeconomía y microeconomía

Son las dos ramas principales en las que se divide la ciencia económica. La macroeconomía estudia los sistemas económicos de un área geográfica en su conjunto, empleando magnitudes colectivas o generales y tratando de obtener una visión global de su situación. El Producto Interior Bruto (PIB), que mide los bienes y servicios que producen las empresas, los individuos y el sector público de un país durante un tiempo determinado; el desempleo o la inflación son algunas de las principales variables que estudia la macroeconomía.

La microeconomía, por su parte, estudia el comportamiento de cada unidad económica: los individuos, las familias, las empresas y los mercados. Su objetivo es explicar y predecir el comportamiento de productores y consumidores. La microeconomía estudia factores como la oferta y la demanda (analizada por las teorías del consumidor) y los índices de precios. La existencia de ambos términos se debe al noruego Ragnar Frisch, Nobel de Economía en 1969.

En general, la microeconomía estudia un grupo de personas y la macroeconomía toda la población. Por supuesto, ambas están intrínsecamente relacionadas y la evolución de una afecta a la otra. Cualquier unidad puede ser analizada de ambas maneras: por ejemplo, una gran empresa repercute en la economía de un país tanto a nivel macroeconómico como de forma local, familiar e incluso individual. Además, los análisis macroeconómicos se fundamentan en consideraciones microeconómicas: por ejemplo, para explicar la tasa de ahorro de un país se analizan los factores microeconómicos que llevan a las familias y las empresas a ahorrar.

El enfoque de ambas materias es diferente. La macroeconomía analiza la economía en sentido amplio, comenzando por las variables nacionales de los países, las decisiones de los gobiernos y las industrias en su conjunto. La microeconomía analiza los elementos más pequeños, los individuos y sus decisiones, así como la influencia del consumo. Un ejemplo: un microeconomista puede estudiar de qué manera una subida del IVA afecta al consumo de entradas de cine, a los hábitos de ocio de los individuos y a una empresa determinada de este sector. Un macroeconomista analizaría la industria de la exhibición cinematográfica en su conjunto y su evolución en un país concreto a lo largo de un periodo de tiempo determinado.

En resumen: la macroeconomía se centra en el análisis de variables agregadas, como la producción nacional total, la renta, y la balanza de pagos. La microeconomía estudia el comportamiento individual de los agentes económicos, principalmente de las empresas y los consumidores.

Imagen | El Pelos Briseño

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