Identificamos al autónomos como el trabajador por cuenta propia, sin embargo a la hora de desarrollar una actividad hay diferentes situaciones que obligan a una persona a cotizar como autónomo y por eso también hay diferentes tipos de autónomos, e incluso se cotiza a la Seguridad Social de forma distinta según las circunstancias.

Tipos de autónomos, su cotización y su cuota a la Seguridad Social

El trabajador por cuenta propia es la persona que desarrolla en su propio nombre una actividad empresarial o profesional. Cotiza en el Régimen de Autónomos por la base que libremente elija, entre la mínima de 875,70 euros y la máxima de 3.597,00 euros. La cuota a pagar por ella está entre el 26 y el 29% (según se elija o no la cobertura de accidentes de trabajo) por lo que se pagaría un mínimo de 261 euros mensuales.

Aquellas personas que se den de alta en autónomos, no habiendo cotizado en este régimen en los últimos cinco años y si no tienen trabajadores a su cargo, tendrán derecho a una bonificación de la cuota, lo que supone que pagarán menos, en la siguiente escala:

  • Los primeros 6 meses: 80% de bonificación de la cuota, que quedaría en 53,07 euros.
  • los meses entre el 7 y el 12: 50% de bonificación, la cuota serían 131,36 euros.
  • Los meses del 13 al 18: 30% de bonificación. Cuota resultante, 183,55 euros.

Un tipo particular son los autónomos dependientes, aquellos que, aun trabajando por cuenta propia, el 75% de sus ingresos (como mínimo) dependen de una sola empresa. En este caso la cotización es la misma que el autónomo «normal», pero tienen una serie de derechos que los acercan a los trabajadores. La relación con la empresa principal para la que trabajan se debe formalizar en un contrato que hay que registrar en el Servicio Público de Empleo y en éste han de recogerse las condiciones de trabajo del autónomo.

El autónomo colaborador es aquel familiar que ayuda al titular del negocio a desarrollar su actividad. Se entiende esta circunstancia cuando el colaborador es el cónyuge, pareja de hecho y familiares de trabajadores autónomos por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive. En este caso la cuota a pagar se reduce, sobre la base mínima, en un 50% durante 18 meses, siempre que el colaborador nunca haya estado antes de alta como autónomo. Con la bonificación el familiar colaborador tendrá una cuota mensual de unos 130 euros.

El autónomo societario es aquel socio de una sociedad mercantil que debe cotizar en el régimen de autónomos por su porcentaje de participación en la misma y realizar funciones de administrador. En este caso puede que la persona no realice tareas por cuenta propia y sólo trabaje para su sociedad, aun así la normativa le obliga igualmente a cotizar como autónomo. Los autónomos societarios no pueden beneficiarse de bonificación alguna de su cuota, al contrario pagan un poco más ya que su base mínima se sitúa en 1.050,51 euros y eso se traduce en un pago mensual de unos 315 euros.

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