Redacción Gedesco | 13 Junio 2013 |

Las medidas fiscales incluidas en la Ley de Emprendedores

El Gobierno aprobó hace unas semanas el Anteproyecto de Ley de apoyo al emprendedor, con una serie de medidas para incentivar a los nuevos proyectos empresariales. Nuevas modalidades para crear empresas, mejoras en los procesos administrativos o los cambios en la responsabilidad ilimitada de los autónomos son algunos de los aspectos que contempla este paquete de medidas, pero también se incluyen nuevos incentivos fiscales.

Hay que decir que todo ésto no entrará en vigor inmediatamente. El Anteproyecto de Ley deberá pasar la tramitación parlamentaria, en la que podrían modificarse la medidas e incluso introducir otras nuevas, antes de publicarse en el BOE y empezar a ser aplicables.

En lo que se refiere a los incentivos fiscales que se han incorporado, éstos podrán ser aplicación, por un lado, por las propias empresas y, por otro, por las personas que aporten capital para el desarrollo de esos proyectos empresariales, lo que pretende incentivar la inversión en nuevas empresas.

Los incentivos fiscales a la inversión privada en proyectos empresariales comprende una deducción en el IRPF por las aportaciones de fondos para nuevos proyectos empresariales y que serán:

  • Del 20% en la cuota estatal del IRPF por la inversión realizada al entrar en la sociedad. La base máxima de esta deducción será de 20.000 euros anuales.
  • La exención total de las plusvalías obtenidas al vender la participación en la sociedad, siempre y cuando se reinviertan en otro proyecto de nueva o reciente creación.

Las empresas podrán aplicar dos nuevas deducciones en el Impuesto de Sociedades. Una deducción de hasta un 10% de los beneficios obtenidos en el período impositivo que se reinviertan en la empresa, podrán aplicarla las empresas con un volumen de negocio inferior a diez millones de euros. La otra implica una aplicación diferente de las deducciones por I+D+i.

Por último se confirma el establecimiento del criterio de caja en el IVA a partir del 1 de enero de 2014. A partir de entonces las pymes con un volumen de operaciones que no supere los dos millones de euros podrán acogerse a este sistema y no tendrán que abonar el IVA de sus facturas emitidas hasta que no se cobren.

Este sistema será voluntario y las empresas que se acojan al mismo no podrán cambiar al criterio del devengo hasta que no pasen tres años. Se establecerá como fecha tope para el ingreso del IVA el 31 de diciembre del año en que se emita esa factura. Además las empresas que se decidan a aplicar este sistema para el IVA de sus ingresos también deberán aplicarlo al de gastos.

Foto: Flickr | 401 (K) 2012

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