Redacción Gedesco | 27 Diciembre 2015 |

Las fórmulas actuales para avalar: tipos de avales

Las fórmulas actuales para avalar: tipos de avales

Un aval es una garantía de pago. Los avales los suelen exigir los bancos a la hora de conceder un préstamo o crédito. El avalista es la persona que se hace cargo de la deuda en caso de que el prestatario (persona a la que se la concede el préstamo) no pueda hacer frente al pago.

Un aval funciona como un contrato de afianzamiento a través del cual, una entidad confía en que un tercero va a cumplir con una obligación financiera. Cuando se solicita un aval, lo que se pretende es consolidar una garantía de que se va a cobrar. Cuando un banco solicita a una persona que pide un crédito un aval, el objetivo es asegurarse de que recibirán el dinero aún en el caso de que la persona que ha recibido el crédito no pueda hacer frente a los pagos.

Tipos y clasificaciones de avales

Existen diferentes formas de clasificar a los avales, en función de diversas variables. En primer lugar, distinguimos entre el aval en sí mismo y el aval como producto:

  • Aval en sí mismo. Este aval es el que exigen las entidades financieras cuando conceden un crédito. Este es el aval encargado de responder ante la entidad por las obligaciones adquiridas por el beneficiario del préstamo.
  • El aval como producto. Este aval lo ofrecen los bancos y las entidades financieras. En este caso, el banco no concede un préstamo, sino que a cambio de una cantidad de dinero (una comisión), se recibe un aval para contratar un préstamo por un tercero.

También los avales se pueden distinguir en función del emisor. En este caso encontramos:

  • Aval personal. Este es el aval emitido por una persona física o jurídica, quien se compromete al pago de la deuda en caso de incumplimiento del prestatario, o deudor principal. Funciona como una garantía adicional al patrimonio del deudor. Este tipo de aval es el habitual en la concesión créditos al consumo y financiación de empresas, y son avales gratuitos, es decir, que el avalista no recibe ningún importe del avalado por otorgarle el aval.
  • Aval bancario. En este caso es una entidad financiera la que avala y se compromete a pagar una deuda.

En cuanto a los tipos de avales como producto financiero, diferenciamos entre:

  • Aval económico. En este tipo de aval, la entidad financiera responde de un pago aplazado (ya sea un alquiler, compra, pagos a Hacienda, etc.). En estos avales se garantiza que se va a pagar algo en un futuro. El aval económico puede, a su vez, ser comercial, en caso de que el banco responde ante el incumplimiento por parte del cliente en transacciones comerciales; o también financiero, cuando el banco responde en préstamos, créditos, letras de cambio o pagarés.
  • Aval Técnico. Aquí la entidad financiera responde económicamente del incumplimiento de obligaciones de naturaleza no económica. Los avales técnicos son  aquellos en los que se garantiza que vamos a efectuar una obra o servicio tal y como se ha solicitado. Este tipo de avales se solicitan en casos de concursos públicos, obras, contratos de suministro, etc. En la mayor parte de estos casos, se exige un pre aval para poder participar en un concurso público.
  • Créditos documentarios. Estos son avales internacionales. Suelen solicitarse en operaciones de importaciones y exportaciones. La entidad financiera se hace cargo de un pago, siempre que se cumplan las condiciones exigidas por parte del exportador. Lo habitual en estas operaciones es que sea el banco del país del importador el que intervenga.

Infografía de los tipos y clases de avales

Infografía de los tipos y clasificaciones de avales

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