Redacción Gedesco | 1 Octubre 2014 |

La normativa general de facturación

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La facturación de cualquier negocio debe cumplir las normas generales establecidas para ello. Existe un Reglamento General de Facturación que rige las pautas que se deben cumplir en la emisión de facturas de venta o prestaciones de servicios que han de cumplir las empresas.

Los datos que deben contener las facturas

En primer lugar, para que una factura sea válida (clic aquí para ver los requisitos de las facturas electrónicas) se debe tener en cuenta que han de contemplar una serie de datos mínimos que identifiquen a las partes que intervienen y la operación realizada. En concreto:

  • Lugar y fecha de emisión de la factura
  • Número y serie, si procede, de la factura. La numeración ha de ser correlativa y sólo podrán establecerse series diferentes cuando haya varios centros de facturación o diferentes actividades.
  • Los datos fiscales, nombre y apellidos o razón social y número de identificación fiscal y domicilio, del emisor y receptor de la factura.
  • La descripción de la operación y el precio de la misma. Si la operación está sujeta y no exenta de IVA deben aparecer en la factura todos los datos necesarios para identificar la base imponible, el tipo de IVA a aplicar y la cuota correspondiente. En el caso de facturas que incluyan distintos tipos de IVA, deben diferenciarse las operaciones sujetas a cada tipo. Si la cuota de IVA se incluye dentro del precio se indicará el tipo aplicado o bien la expresión “IVA incluido” si se está autorizado a ello.

Se podrá incorporar cualquier otro dato accesorio si fuera conveniente, pero es importante saber que la ausencia de cualquiera de los datos mínimos invalidaría la factura.

La normativa recoge la figura de la factura simplificada, los anteriores tickets. En estos casos la información que debe constar en la factura ha de ser el número y serie; fecha de emisión; datos fiscales del emisor; identificación de los bienes o servicios y su importe y el tipo de IVA (pudiéndose hacer constar que el importe es IVA incluido).

Se admite la factura simplificada cuando el importe de la operación no exceda de 400 euros (IVA incluido) o cuando deba expedirse una factura rectificativa. Además se podrán emitir cuando su importe no exceda de 3.000 euros (IVA incluido) y se lleven a cambio las siguientes operaciones:

      • Ventas al por menor, incluso las realizadas por fabricantes o elaboradores de los productos entregados. Tendrán la consideración de ventas al por menor aquellas en las que el destinatario de la operación no actúe como empresario o profesional, sino como consumidor final de aquellos.
      • Ventas o servicios en ambulancia.
      • Ventas o servicios a domicilio del consumidor.
      • Transportes de personas y sus equipajes.
      • Servicios de hostelería y restauración prestados por restaurantes, bares, cafeterías, horchaterías, chocolaterías y establecimientos similares, así como el suministro de bebidas o comidas para consumir en el acto.
      • Servicios prestados por salas de baile y discotecas.
      • Servicios telefónicos prestados mediante la utilización de cabinas telefónicas de uso público, así como mediante tarjetas que no permitan la identificación del portador.
      • Servicios de peluquería y los prestados por institutos de belleza.
      • Utilización de instalaciones deportivas.
      • Revelado de fotografías y servicios prestados por estudios fotográficos.
      • Aparcamiento y estacionamiento de vehículos.
      • Alquiler de películas.
      • Servicios de tintorería y lavandería. Utilización de autopistas de peaje.

Otras normas a tener en cuenta

Una factura es el documento que acredita la realización de una operación mercantil acordada por ambas partes. Cada factura expedida deberá ser objeto de aceptación por parte del empresario o profesional que haya realizado la operación.

Las facturas podrán expedirse por cualquier medio, en papel o en formato electrónico, que permita garantizar su autenticidad, la integridad de su contenido y su legibilidad, desde su fecha de expedición y durante todo el periodo de conservación de la misma.

Las facturas deberán ser expedidas en el momento de realizarse la operación. Cuando el destinatario de la operación sea un empresario o profesional que actúe como tal se admite la expedición antes del día 16 del mes siguiente a aquél en que se haya producido el devengo del Impuesto correspondiente a la citada operación.

Foto: Flickr | Iman Farlani

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