Redacción Gedesco | 5 Abril 2013 | Economía para todos

La actualización de balances y si es conveniente acogerse al mismo

actualización de balances

La aprobación de la Ley 16/2012 abre la posibilidad a determinados contribuyentes de cogerse a una medida de actualización de balances con efecto 1 de enero de 2013. Este procedimiento tiene dos implicaciones, una contable que permite incrementar el valor de los activos que puedan haberse revalorizado desde la fecha de incorporación al patrimonio empresarial, y otra fiscal que supone que pagando a Hacienda un 5% de los valores incrementados la empresa pueda beneficiarse de las amortizaciones posteriores que correspondan a ese incremento de valor.

Podrán acogerse a la actualización de balances todos aquellos sujetos pasivos del Impuesto de Sociedades, los del IRPF que declaren actividades económicas y los contribuyentes del Impuesto sobre la REnta de No Residentes que operen en territorio español a través de un establecimiento permanente. El procedimiento es totalmente voluntario.

Desde el punto de vista contable y patrimonial la medida puede ser útil desde el momento en que esos activos que haya incrementado su valor aumentan el balance y los fondos propios de la empresa por su valoración real a fecha 31 de diciembre de 2012. Patrimonialmente la empresa puede reforzar su posición por este aspecto.

En cuanto al tema fiscal, la empresa debe valorar el beneficio que pueda tener en cuanto al aumento de las amortizaciones a aplicar y si estas posibles deducciones son interesantes en relación a ese 5% que hay que pagar por acogerse a este procedimiento.

A la hora de llevarlo a cabo, Hacienda determina que la empresa deberá elaborar un “balance ad hoc” con el incremento de los activos correspondientes a fecha de cierre del ejercicio de 2012. Este balance ha de ser independiente del que corresponda al ejercicio y que será el que aparecerá en las cuentas anuales. Además, al igual que el otro, este balance actualizado deberá ser aprobado en junta en el plazo legal de aprobación de las cuentas anuales.

La actualización se incorporará al balance en la fecha de su aprobación pero tiene efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2013. El pago del 5% se hará efectivo en el momento de presentar el Impuesto de Sociedades, IRPF o IRNR del ejercicio 2012

La opción de acogerse a este sistema debe valorarse desde el punto de vista de lo que supone para la empresa la actualización contable y su coste en relación al beneficio fiscal que se pueda obtener. Teniendo en cuenta que las amortizaciones pueden ayudarnos a rebajar la factura fiscal ha de considerarse que esa rebaja, siempre que se obtengan beneficios, compense el 5% a pagar.

Foto: Flickr | Nucad Senac-CE

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