Redacción Gedesco | 23 Noviembre 2016

Datos que obligan a internacionalizar tu empresa

Ventajas para las empresas españolas de internacionalizarse

Según se recoge en el último informe realizado por la consultora PwC, España ocupa el sexto puesto a nivel mundial en cuanto al grado de internacionalización de su economía.

La economía española se ha visto beneficiada por un mayor ímpetu exportador de su tejido empresarial, hasta el punto de que el peso de las exportaciones sobre el Producto Interior Bruto (PIB) español está por encima del 32%, solo superado por Alemania en toda la Unión Europea. País que, por cierto, ha registrado recientemente uno de sus peores datos exportadores de los últimos años, por lo que España recorta distancias al motor de Europa en lo que a internacionalización se refiere.

A nivel mundial, España es el 9º país más exportador de servicios, el 4º de la UE y se sitúa en el puesto 19 a nivel mundial en la exportación de mercancías. Desde el año 1999, nuestro país empezó a destacar en sus procesos de exportación, hasta el punto de destacar por encima de países como Reino unido o Francia. La internacionalización ha supuesto un desarrollo de las empresas españolas, que ha ayudado a recuperarnos de la crisis. Ha servido para que muchas empresas eleven sus ventas considerablemente. Es el caso, por poner un ejemplo, del sector de contenido tecnológico medio y alto. La facturación exterior de las compañías que trabajan en este ámbito representa ya el 53,2% del total.

Factores que influyen en su fuerza internacional

España es uno de los países más visitados del mundo. 65 millones de turistas vienen cada año a pasar sus vacaciones. A esto, se le une la posición, geográficamente estratégica entre Europa y África, además de su buena relación con los países latinoamericanos, con quien se comparte, entre otras cosas, el idioma.

Todo ello favorece que España se posicione como uno de los mercados más punteros de Europa. En los últimos 30 años, la economía española ha crecido gracias a la internacionalización de las empresas, hasta el punto de que casi el 65% de la facturación de las empresas del IBEX 35 se genera en el exterior.

Internacionalización de las empresas españolas

Por ello, es importante que las empresas inviertan recursos y esfuerzos en iniciar acciones de exportación. Se requiere de una buena estrategia y contar con capital necesario para ejecutar un buen plan de internacionalización. Dicho de otro modo, las compañías necesitan financiación para llevar sus estrategias a buen puerto.

Existen fórmulas específicamente diseñadas para la internacionalización, sin depender de las entidades bancarias. Éstas no siempre cuentan con la agilidad que requiere una compañía que pretende implantarse fuera de nuestras fronteras.

Tenemos, por ejemplo, el factoring de exportación. Un instrumento financiero muy beneficioso para empresas que exportan bienes o servicios a otros países. Se trata de firmar un acuerdo con una entidad financiera  para que ésta adelante el dinero correspondiente a las facturas por la venta de productos o la prestación de servicios en el exterior. Esto permite a la empresa disponer de liquidez inmediata para continuar con su actividad empresarial, hacer frente a sus gastos, y no tener que endeudarse pagando un préstamo y sus intereses.

Consiste en la cesión de créditos comerciales de la empresa exportadora a la entidad financiera, que pasa a ser propietaria de los efectos y de la gestión de los cobros. Incluso reclamación del pago, en caso de ser necesario. Por tanto, la empresa exportadora no solo cobra en tiempo y forma sus facturas, sin tener que esperar a que el cliente abone el importe, sino que también se despreocupa de gestionar los cobros a sus clientes. Evitará dificultades añadidas de una normativa distinta, un huso horario diferente o barreras idiomáticas y culturales.

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