Redacción Gedesco | 12 Junio 2013 |

Internacionalizarse en mercados emergentes

Internacionalizarse en mercados emergentesSi eres el dueño de una pequeña o mediana empresa quizá no te hayas planteado nunca salir fuera de nuestras fronteras. La situación en Europa, sobre todo en los países del sur, es muy mala y no se atisban perspectivas de recuperación a medio plazo. Por el contrario, existen otros lugares donde las cifras económicas son buenas y las previsiones de futuro todavía mejores.

La internacionalización no es un camino de rosas, ni una garantía de éxito pero puede ser una salida llena de proyección (para algunas empresas, la única) de la crisis. No se consigue nada lamiéndose las heridas de una recesión que vino para quedarse. La vida sigue, el mundo es un lugar muy grande y seguro que hay un mercado donde los productos o servicios de tu empresa se vendan muy bien.

Hay vida más allá de China: los BRICS

Sólo hay que encontrar cuál es ese mercado. Una vez pasado el boom de China como ese lugar privilegiado para la internalización quedan otras alternativas muy apetecibles. Cada país tiene una configuración social particular y por eso no hay una regla de oro sobre qué tipo de empresas tienen más posibilidades de triunfar en cada estado. Lo cierto es que los llamados países emergentes tienen como característica común un aumento en lo que podemos considerar como clase media, que son un target perfecto para nuestro negocio.

¿Qué países son esos? Partimos de los llamados BRICS, siglas empleadas para referirse a Brasil, Rusia, India, la mencionada China y Sudáfrica. Algunos incluyen en esta lista a Turquía, México e Indonesia. Se calcula que para el año 2050 estos países ocuparán cinco de las seis principales economías del planeta.

Paciencia y buenos socios autóctonos

El primer paso para llevar a cabo un proceso de internacionalización en un mercado emergente será elaborar un plan de negocio con un estudio de mercado para evaluar qué posibilidad de encaje tiene nuestro producto/servicio en el país de destino. Además, cada uno de estos países tiene una legislación propia con respecto a la entrada de capitales y empresas extranjeras. Una opción interesante son las joint venture con un socio autóctono, que puede proporcionar a la empresa internacionalizada el conocimiento del país y los contactos.

Una de las principales guerras a la hora de llevar a cabo un proceso de internacionalización es la burocracia. Por eso, los países de Latinoamérica ofrecen la ventaja del idioma y de unos lazos culturales de muchos años.

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