Redacción Gedesco | 15 Enero 2014 |

Inflación, deflación, estanflación, … Cuando la economía se desequilibra

La base de un buen sistema económico es el equilibrio. Ningún sistema mantiene un comportamiento positivo o negativo muy prolongado en el tiempo, siempre se producen oscilaciones, y el equilibrio es clave para que esas oscilaciones sean lo menos bruscas y traumáticas posibles.

Diferentes indicadores nos muestran si ese equilibrio existe o si las desviaciones que sufre una economía la hacen más susceptible a vaivenes preocupantes. Por eso es importante familiarizarse con términos como inflación, deflación o estanflación.

Identificamos a la inflación como la subida generalizada de los precios, generalizada en el sentido de que no son unos pocos productos o servicio los que incrementan su coste sino una mayoría. Para calcular la inflación se tienen en cuenta todos los bienes y servicios que consumen las familias: artículos de consumo diario; bienes de consumo duradero y los servicios.

La tendencia natural es la subida de esos precios, si ésta es moderada y no afecta al poder adquisitivo de las personas no tiene porque constituir un problema. Sin embargo una inflación descontrolada acaba afectando al consumo, ya que la gente tendrá menos renta disponible y capacidad para gastar.

La deflación es lo contrario a la inflación. Se da esta situación cuando se produce una bajada generalizada de precios de, como mínimo, dos semestres consecutivos. Podríamos pensar que eso es bueno, si los precios son más bajos se comprará más, sin embargo la mayor parte de las veces no es así.

Pensemos que la bajada de precios suele ser debida, precisamente, por un descenso acusado del consumo. Las empresas venden menos y se ven obligadas a bajar precios para intentar que el consumo se incentive. Pero esa bajada de precios puede no ser suficiente para lograr su objetivo y además acabará afectando a su margen comercial y, por tanto, a su capacidad para invertir, para pagar salarios, etc. Las empresas se empobrecen y la economía decrece.

La estanflación es la peor de las situaciones porque aun a lo peor de las dos anteriores. Se da cuando hay un incremento elevado de la inflación en un entorno económico negativo, es decir los precios suben aun a pesar del descenso del consumo. Es el mayor de los desequilibrios.

Foto: Flickr | Ana_Cotta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.