José Antonio Calvo | 21 Mayo 2015 | Consejos para empresas

Gastos de empresa que antes no existían, y hoy son indispensables

Gastos de empresa que antes no existían, y hoy son indispensables

‘¡Hay que ver cómo cambian los tiempos!’. Típica frase de las personas mayores cuando ven a cualquier generación posterior trabajando con un portátil, un iPhone o conectados a Internet prácticamente para todo. El autónomo o empresario de toda la vida ha visto pasar por delante de sus ojos una evolución en la gestión de negocios que, en los últimos años, ha sido vertiginosa. Hasta el punto de que ciertos gastos o inversiones que hoy día se consideran indispensables para tener éxito en un negocio, hace quince años ni existían. Repasamos a continuación aquellas herramientas que hoy se han vuelto prácticamente indispensables para tener éxito en el mundo de los negocios y que, si echamos la vista atrás, hace años no eran relevantes o ni siquiera estaban inventadas.

Una página web. La primera página web data de 1991. Fue precisamente creada para anunciar lo que en aquel momento parecía inconcebible: el Internet que hoy día conocemos, y que en aquel momento fue definido como World Wide Web. Aunque, a nivel empresarial, las páginas web se popularizaron mucho después. Sólo a partir del año 2000 se empezaban a ver sites en algunas marcas de cierta popularidad. Hoy día, comercios de barrio no se plantean su apertura sin una página web.

TPV, TPV virtual o NFC. La forma de pago en los establecimientos comerciales también ha cambiado, y con ello las herramientas necesarias para ejercitar el cobro. Con las tarjetas de crédito llegaron los TPV. Con el comercio electrónico el TPV virtual y PayPal. Y con la evolución de los dispositivos móviles ya existen funcionalidades denominadas NFC o Contacless, que permiten pagar pasando nuestro teléfono móvil por un terminal. Recordemos que el euro lleva en vigor desde hace 13 años. Esto significa que hace 15 años los clientes de los comercios, en un gran porcentaje de casos, abonaban lo adquirido en efectivo y en pesetas. La primera tarjeta de crédito no llegó a España hasta 1978, y su uso no se popularizó hasta varios años posteriores, con lo que el pago con tarjeta tampoco era lo habitual en aquellos tiempos.

SEO. Una evolución derivada de la necesidad de tener web. Internet se populariza y la gente empieza a navegar, creándose un nuevo lugar en el que intentar contactar con posibles clientes. En este punto, emerge Google, que hoy se ha convertido en un gigante, pero que al igual que otras muchas startups nació muy alejado del concepto y envergadura actual. Comienzan las búsquedas masivas en este buscador online, y la lucha por estar en las primeras posiciones por parte de los negocios, a sabiendas de que estar en esas posiciones asegura peticiones de presupuesto y contactos comerciales. Mi abuela regentó una panadería durante años, y lo más cerca que estuvo de hacer SEO era salir a la puerta de su negocio a saludar a los viandantes.

Correo electrónico. Otra herramienta que, hoy día, es prácticamente indispensable para cualquier autónomo, comercio o pequeña y mediana empresa. Y que, hace quince años, apenas tenía relevancia. ¿Qué empresa recibía en aquellos tiempos pedidos o solicitudes de presupuesto por email? Ahora es una herramienta, incluso, de captación, a través de campañas conocidas como email marketing.

Redes Sociales. Otro elemento similar a los dos anteriores, en cuanto a que ha significado un nuevo canal de comunicación con potenciales clientes, de manera que prácticamente ningún comercio o empresa que venda productos de gran consumo deja de lado la gestión de sus perfiles en redes sociales.

 

 

Otras noticias de interés

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.