Redacción Gedesco | 10 Marzo 2015 | Financiación

¿Qué % ocupa la financiación no bancaria en pymes y autónomos?

¿Qué % ocupa la financiación no bancaria en pymes y autónomos?

Durante la crisis, uno de los principales problemas de las pymes y autónomos ha sido el acceso a la financiación. Las entidades bancarias cerraron el ‘grifo’, debido a la delicada situación de cajas y bancos tras la burbuja inmobiliaria. Un hecho que en Estados Unidos apenas hubiera afectado al sector empresarial. Según datos del Banco de España la dependencia que tienen las empresas del crédito bancario en aquel país es de un 12%. En Reino Unido el impacto hubiera sido algo mayor, pues la dependencia de las empresas asciende a un 44%. En España supuso un auténtico parón para la economía. Según datos de la Unión Europea, el 95% de la financiación de las empresas depende de los bancos.

En la mayoría de los casos, cuando una empresa española tocaba la puerta de los bancos para conseguir financiación, se encontraba con un ‘no’ por respuesta. En concreto, según estos mismos datos de la Unión Europea, mientras que el 80% de las pymes alemanas que solicitan crédito lo consiguen, este porcentaje se reduce en España a un 40% entre las pequeñas y medianas empresas.

Esta dificultad de acceso a crédito en los canales tradicionales, ha generado que las pymes y los autónomos tengan que buscar financiación a través de cauces alternativos. Algunas de estas fórmulas son tan útiles como difíciles de pronunciar: crowlending, crowdfunding, bootstrapping o Business Angels son sólo algunas de ellas. La contraprestación para la financiación, en estos casos, puede ser una participación directa en la gestión de la organización empresarial, una parte de los beneficios con la venta de productos o servicios, un interés pactado o simplemente una inversión altruista a un determinado proyecto.

Desde este tipo de plataformas alternativas se asegura que el porcentaje de financiación no bancaria a la que acceden medianas, pequeñas empresas y autónomo asciende ya al 20%. Es un paso adelante para limitar la dependencia de las organizaciones empresariales de los bancos, aunque cabe recordar que aún estamos lejos de algunos de nuestros vecinos europeos En Francia o Alemania este porcentaje asciende al 50%. Pero este no es el único problema al que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas y autónomos para consolidar sus negocios.

Más problemas de pymes y autónomos al financiarse

Más allá de la dificultad para acceder al crédito bancario, en comparación con otros países de la zona euro o Estados Unidos, España tiene otra particularidad que limita las posibilidades de que las pequeñas y medianas empresas accedan con garantías a un préstamo. Un hecho que, además, resta competitividad a la economía española: pedir crédito en España es más caro que, por ejemplo, hacerlo en Francia o Alemania.

Según datos de La Caixa Research el tipo de interés medio existente en nuestro país cuando una empresa pide crédito a los bancos es del 4,2%, mientras que en la Unión Europea se sitúa en el 2,7%. Las diferencias, hace algunos años, eran aún mayores. La línea evolutiva de este índice apunta hacia la convergencia, pero todavía existe una importante diferencia que se traduce en un hecho muy significativo. Si a una pequeña empresa o autónomo le prestan 100.000 euros en España, tendrá que devolver al banco esos 100.000 euros más 4.200 euros en concepto de intereses. La misma operación en otras zonas de la Unión Europea se saldaría con una devolución de 2.700 euros.  El autónomo español habrá perdido 1.500 euros más que el autónomo que haya pedido este mismo crédito en Francia o Alemania. Imaginaros las pérdidas que se generan en créditos cercanos al millón de euros.

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