Redacción Gedesco | 24 Octubre 2016 | Artículos y novedades sobre el Factoring. Soluciones Financieras

El Factoring internacional al detalle

¿Cómo funciona el factoring internacional o de exportación?

El factoring internacional es un tipo de financiación dirigido a empresas que exportan sus productos o servicios. La internacionalización ha supuesto una oportunidad para las empresas para buscar nuevos mercados, expandir su negocio y favorecer su crecimiento. Sin embargo, para conseguir estos objetivos, las empresas necesitan liquidez que aporte solidez a este proceso de expansión.

Para ello, es necesario contar con financiación. El factoring es un instrumento financiero sencillo y eficaz. La empresa cede los derechos de cobro a una entidad financiera para que ésta le adelante el importe de las facturas y se encargue de gestionar el cobro con la empresa deudora.

En el factoring internacional la empresa exportadora tiene las mismas ventajas que con el nacional, como poder contar con liquidez inmediata, mantener las cuentas al día, hacer frente a todos los gastos, despreocuparse de las gestiones de cobro o poder seguir invirtiendo en el desarrollo de la empresa.

¿Tu empresa trabaja con clientes extranjeros?

Pero, además, en operaciones en el extranjero surgen otra serie de dificultades añadidas que el factoring internacional elimina. Con esta operación disminuye la incertidumbre de trabajar con clientes extranjeros, ya que la entidad financiera realiza un análisis informativo. También se reducen los riesgos adicionales que supone operar con más clientes que, además, viven fuera de nuestras fronteras.  Por último, se eliminan las dificultades logísticas que puedan existir cuando se comienza a tener negocios con el exterior, como la barrera del idioma, los horarios, la normativa del país, etc.

Cómo funciona el factoring internacional

La operativa del factoring internacional funciona, a priori, como el nacional. Una empresa exportadora vende sus productos o servicios a un comprador (o importador, ya que importa la mercancía en su país). Con el objetivo de contar con el importe de la venta de forma inmediata, la empresa exportadora firma un acuerdo de factoring internacional con una entidad financiera, de manera que le abone el importe de las ventas, y se ocupe de la gestión de cobro con el comprador o importador.

Sin embargo, en el factoring internacional, pueden existir dos intermediarios financieros. Puede haber una entidad factor exportadora y otra importadora. De esta manera la entidad factor importadora es la que se ubica en  el país en el que se venden los productos o servicios de la empresa exportadora, es decir, en el país de la empresa compradora o deudora.

Por su parte, la entidad factor exportadora reside en el país en el que se ubica la empresa que exporta, es decir, la que vende sus productos o servicios fuera de sus fronteras. En caso de un factoring internacional con estos dos intermediarios, la entidad factor exportadora le presenta las facturas a la importadora y ésta le abona el pago a la exportadora. Por lo que la empresa compradora le abona el dinero a la entidad factor de su país. Este sistema surge para disminuir riesgos de impago y para asegurar el correcto funcionamiento de la exportación, ante cambios de normativas, diferentes culturas, problemas en aduanas, etc.

También es posible realizar una operación de factoring internacional con una sola entidad factor ubicada en el país de origen (el de la empresa exportadora). En este caso la entidad es la que realiza el análisis de la empresa deudora, adelanta el dinero, gestiona el cobro y asume el riesgo, de igual manera que en el factoring internacional.

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