Redacción Gedesco | 17 Abril 2013

Externalizar o no externalizar, he ahí la cuestión

Externalización de serviciosÉste es el dilema que, llegado un punto, muchas empresas se plantean. En el momento de reflexionar sobre la conveniencia o no de externalizar algunos de los servicios de tu empresa tendrás que analizar una serie de ventajas e inconvenientes que este proceso trae consigo.

Por supuesto no existen las fórmulas mágicas y cada empresa y cada contexto son únicos. Lo que aquí ofrecemos son una serie de consejos para empresas a propósito de la externalización de servicios.

Ahorro, especialización y calidad

Lo primero que debemos plantearnos es si la externalización u outsourcing de servicios dotará a nuestra empresa de una ventaja competitiva. La literatura sobre este tema arroja numerosas ventajas para aquellas empresas que optan por externalizar algunos de sus servicios.

Las más importantes son el ahorro de recursos de la empresa y su conversión de costes variables en costes fijos; la especialización en las actividades que son el núcleo del negocio y en las que se pueden centrar todos los esfuerzos y recursos; y la calidad del servicio externalizado poniéndolo en manos de profesionales en ese sector.

Los inconvenientes de externalizar servicios

A priori las ventajas son claras y de una importancia nada desdeñable. Sin embargo, como dice el sabio refranero español “no todo el monte es orégano”. Al externalizar algunos de sus servicios, muchas empresas pueden poner en riesgo su imagen e incluso la calidad de sus servicios.

Si la externalización se lleva a cabo exclusivamente por motivos de ahorro, la empresa está delegando algunos procesos que pueden ser vitales para su buen funcionamiento. Hay que tener en cuenta, además, que lleva un tiempo conseguir una coordinación óptima entre la empresa externalizadora y la proveedora de servicios. Dependiendo de qué servicios se externalicen puede ser la empresa proveedora la que dé la cara ante el cliente, y eso conlleva unos riesgos y una pérdida de control.

A esto se une un aspecto psicológico del equipo de trabajo. En la mayoría de las ocasiones externalizar implica reajustes en algunos departamentos y eso puede crear desmotivación y sentido de amenaza a los puestos de trabajo de otros departamentos.

Un análisis riguroso de riesgos y oportunidades de una estrategia de externalización debe contemplar todos estos aspectos generales y otros más específicos de la empresa y el servicio. Sobre externalización se ha escrito y publicado mucho, lo que aquí queríamos ofrecer eran una serie de consejos imprescindibles contrastando las ventajas y los inconvenientes del outsourcing.

Y para ti, ¿cuáles son las beneficios y problemáticas de la externalización?

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