Redacción Gedesco | 29 Noviembre 2016 |

El endoso, el protesto y el aval en una letra de cambio

La letra de cambio como medio de pago utilizado por las empresas

La letra de cambio es un medio de pago. Es un documento mercantil por el cual, una persona, (llamado librador), ordena a otra (llamado librado), el pago de una determinada cantidad de dinero con una fecha de vencimiento. Además, puede intervenir una tercera persona, un nuevo beneficiario, en caso de que el librador endose la letra de cambio.

Con una letra de cambio se pueden poner en marcha otros movimientos, como el endoso, el protesto o el aval. A continuación, vamos a hablar de cada uno de ellos.

Endoso

El endoso de una letra de cambio consiste en la transmisión del título a otra persona. El endoso es el acto de cambio por el que el poseedor de la letra (pasa a ser el endosante) se la transmite a otra persona (se le llama endosatario), quien pasa a ser legítimo beneficiario de la misma. Para poder realizar un endoso es necesario que sea una letra de cambio “a la orden”. En caso de especificarse una letra de cambio “no a la orden”, el librador no podrá endosarla a otra persona. Además, no existe el endoso parcial, es decir, transmitir una parte de la letra. Cuando se hace un endoso, se hace de la letra de cambio completa. El endosatario pasa a ser el endosante y así sucesivamente. Es imprescindible que aparezca la firma del endosante para que la operación sea válida. Por último, la letra de cambio se debe poner a nombre de un titular en concreto, de lo contrario se endosa “al portador” y la podrá cobrar el que la presente.

Protesto

El protesto se produce cuando la letra no se cobra. Es decir, es la protesta, valga la redundancia, cuando la letra de cambio no se cobra aunque haya llegado su fecha de vencimiento. Un protesto es un acto notarial que se debe realizar en los tres días hábiles siguientes a la fecha de vencimiento de la letra de cambio. Es la forma de acreditar el impago de la letra de cambio. El protesto notarial se puede sustituir por una declaración firmada por la entidad bancaria en la que se haya domiciliado el pago. Un protesto de una letra de cambio siempre debe hacerse cuando en la propia letra esté la cláusula “con protesto notarial”, “con gastos” o alguna aclaración similar. En caso de que la letra de cambio anexe la cláusula “sin protesto notarial”, “sin gastos” o similar no podrá realizarse el protesto.

En el protesto de una letra de cambio, el notario levanta acta comunicando al librado de la letra de cambio que ésta ha sido protestada. A partir de ese momento, el librado tiene dos días hábiles para pagar la letra de cambio ante notario. En caso de abonarla, le será entregada al librador o beneficiario para formular las alegaciones que estime convenientes. Si transcurren dos días, y el librado no paga, el notario devolverá al tenedor o beneficiario la letra de cambio, junto al acta de protesto, y las manifestaciones del librado (si es que las ha realizado), de manera que pueda llevar a cabo las acciones legales que considere oportunas contra el librado.

Aval

El aval de una letra de cambio funciona como una garantía de pago. Puede ser total o parcial, es decir, que se asegure la totalidad o parte de la letra de cambio. El aval lo puede presentar uno de los firmantes de la letra o un tercero. Debe especificarse la operación en la propia letra o en su suplemento, pero no en un documento separado. Se expresa mediante las palabras “por aval” o algo similar y  lo firma el avalista. Éste tiene la misma responsabilidad que el avalado en caso de impago de la letra de cambio.

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