Redacción Gedesco | 26 Febrero 2013 |

En qué consisten las divisas

Divisa: “Cualquier moneda o efecto mercantil (cheques, giros, letras de  cambio, órdenes de pago y derechos especiales de giro) aceptado internacionalmente como medio de pago”.

Básicamente, es la unidad monetaria de un país que se utiliza en otra región ajena a su lugar de origen. El euro, el dólar estadounidense, el peso mexicano, la libra británica, el yen japonés… son divisas cuando se emplean como sistema de pago en países extranjeros. En caso de que se utilicen dentro del país de origen, se emplea el término “moneda”. Es decir, el euro es la moneda que se utiliza como medio de pago dentro de la Unión Europea, y al mismo tiempo es una divisa que se emplea para llevar a cabo actividades comerciales o transacciones económicas a nivel internacional. Como se ve, se trata de un término un poco confuso y abstracto (a lo que se añade que, a menudo, se usa simplemente para denominar a la unidad monetaria de un país, con independencia de lo dicho anteriormente).

En cualquier caso, en general, la divisa es todo el dinero denominado en moneda extranjera. De ahí que se diga a menudo que el turismo es “fuente de divisas”. Las remesas que los emigrantes envían a sus países de origen son otra de las principales vías por las que muchas naciones (principalmente, las que están en desarrollo) reciben ingresos por divisas.

Normalmente, las divisas pueden comprarse y venderse en los mercados, pero hay excepciones. Las llamadas divisas convertibles sí pueden convertirse, valga la redundancia, en los mercados internacionales, sin restricciones y con un tipo de cambio sometido a las fluctuaciones del mercado, en función de la solidez de las economías a las que pertenecen (la inflación, el consumo interno, etc.) y de los flujos comerciales y financieros que los diferentes países mantienen entre sí. El euro y el dólar son divisas convertibles. Pero hay divisas no convertibles o no cotizadas, como el rublo de la autoproclamada República de Transnistria, no reconocida internacionalmente, por lo que carece de cualquier tipo de cambio oficial.

El mercado mundial de divisas se llama Forex y es el emplazamiento (descentralizado) en el que se intercambian las diferentes monedas nacionales y se fijan los precios de cambio. Es el mercado más grande del mundo en volumen de transacciones diarias. Aunque hablaremos de él en otra ocasión, cabe señalar aquí cuáles son las divisas de mayor protagonismo en este mercado: el dólar estadounidense, el euro, el yen, la libra esterlina, el franco suizo y el dólar australiano.

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