Redacción Gedesco | 7 Octubre 2015 | Financiación

Empresas que cierran por culpa de la morosidad

Empresas que cierran por culpa de la morosidad

Los autónomos y pequeñas y medianas empresas son las que más sufren las consecuencias de la morosidad. La tercera parte de las 500.000 empresas que han echado el cierre encuentran en la morosidad la verdadera culpable de la quiebra. Cuando a una empresa no le abonan las facturas que tiene pendientes, necesita financiación.  De no conseguirla no puede hacer frente a los costes diarios de la actividad ni a sus pagos con proveedores. Algo que es realmente frustrante si tenemos en cuenta que, en realidad, esa compañía es perfectamente viable, pero se encuentra en una situación complicada al no contar con liquidez.

El volumen de efectos impagados en noviembre de 2014 fue de 240 millones de euros. Mientras, el importe medio no pagado a tiempo ha alcanzado los 1.728 euros, un indicador de que los autónomos y pymes son los principales afectados del impago de las facturas por parte de los clientes.

España duplica los impagos respecto a la Unión Europea

Si comparamos la morosidad española con la europea, nuestro país duplica el ratio de impagos. Es una de las conclusiones del informe sobre la morosidad en el crédito comercial en España 2015 elaborado por EAE Business School.

La diferencia radica en el número de facturas vencidas que no han sido pagadas por empresas españolas. Hasta un 5,7% de impagos presenta el territorio español frente al 2,85% del resto de países europeos. Por otra parte, el periodo medio de pago de las facturas en España es de 95 días mientras que en Europa es de 47 días.

Desglosando los datos, las Comunidades Autónomas españolas presentan una demora de 42,98 días en el pago de las facturas a sus proveedores. Esto significa que no cumplen con lo establecido por la ley, que recoge que el periodo medio de pago es de 30 días.

Consecuencias de la morosidad

Al margen del riesgo de cierre, la morosidad también conlleva una gran pérdida de capacidad competitiva. Las batallas empresariales se están librando en otros mercados geográficos, compitiendo con empresas internacionales de países como Alemania, Estados Unidos o China. Es de vital importancia reforzar el sistema, y con una elevada morosidad estamos tendiendo a todo lo contrario.

A pesar de la magnitud del problema, lo cierto es que las empresas españolas no reclaman lo que les pertenece cuando hay retrasos en los pagos. El 85% de ellas no acude a los tribunales para reclamar las deudas debido a la lentitud de la justicia, y el 60% renuncia a una parte del importe con tal de recibir algo de lo que se le debe. Por su parte, el 70% de autónomos y pymes llegan a un acuerdo con sus clientes para ampliar los plazos de pago.

¿Cuál es la solución a la morosidad?

Se espera que Europa inyecte en España alrededor de 100.000 millones de euros, hasta el 2020, para ayudar a los procesos de crecimiento de las pymes. De esta forma, las pequeñas y medianas empresas se beneficiarán de unos 25.000 millones de euros durante los próximos cinco años. La financiación necesaria para conseguir liquidez y desarrollar con normalidad la actividad empresarial. Los campos a los que va dirigida está inversión son la investigación, desarrollo e innovación y tecnologías de la información y la comunicación.

Aunque parecen grandes cantidades, y sin duda ayudarán a consolidar el crecimiento, lo cierto es que no todas las empresas españolas van a poder acceder a este tipo de créditos. Existen soluciones alternativas, como es el caso del factoring, que han servido para consolidar el día a día de las corporaciones, independientemente de la morosidad o impagos de los clientes con los que trabaje. En este tipo de financiación, la organización recibe por adelantado la cantidad correspondiente a las facturas que tiene por cobrar, de manera que elimina riesgos y se asegura liquidez.

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