Redacción Gedesco | 21 Septiembre 2015 | Consejos para empresas

El problema de los intereses de demora

intereses de demora

España es uno de los países de la Unión Europea con mayor índice de morosidad. Las empresas españolas se enfrentan a una demora de 95 días de media en los periodos de cobro de las facturas, frente a los 47 días en Europa. Esto se suma al 5,7% del ratio de impagos sobre facturas vencidas, porcentaje que duplica la media europea, que se sitúa en 2,85%.

Sin embargo, las empresas que sufren la morosidad y pierden liquidez no someten a sus clientes a ningún tipo de amonestación por el retraso en el pago. Así, el 85% de las compañías españolas no reclaman intereses moratorios, frente al 5% que sí toma esta medida, según una encuesta realizada por la Plataforma contra la Morosidad.

La falta de un régimen sancionador en la ley española es una de las claves para que la morosidad continúe creciendo. Un hecho que genera que las empresas españolas tengan que afrontar el triple de costes financieros que el resto de países europeos.

¿Por qué las empresas no exigen intereses derivados de los impagos?

  • Por temor a perder clientes en el momento en que son conscientes de que tienen que pagar intereses en caso de incurrir en una morosidad.
  • Por falta de medidas coercitivas eficaces que obliguen a pagar intereses de demora del pago de las facturas. Las empresas no se ven respaldadas por la ley a la hora de exigir intereses moratorios. Esta circunstancia no obliga a que los clientes pidan créditos para poder pagar sus deudas dentro del plazo establecido.

Otros motivos de la existencia de morosidad en España

La lentitud de la justicia en la tramitación de casos de morosidad hace que muchas empresas españolas no judicialicen sus impagos. Por ello, 8 de cada 10 empresarios ha confesado que esta lentitud es lo que les hace ser más morosas, según una investigación de la Fundación ICO. Es tanta la demora judicial que el 60% de las empresas llegó a renunciar a una parte de sus deudas por no tener que involucrarse en trámites judiciales.

El aspecto cultural es otro de los motivos de la morosidad española. No existe una cultura empresarial en la que el pago a tiempo esté considerado como una obligación inquebrantable. Las sucesivas situaciones de morosidad perjudican la imagen de un cliente comprometido y leal con los pagos de las facturas. Esta circunstancia llevó a las empresas españolas a aceptar, durante el año pasado, los acuerdos de los proveedores para aumentar los 60 días máximos de pago establecidos por la ley. Así lo ha hecho saber la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad.

Los autónomos sí se exponen al pago de intereses moratorios

La normativa es diferente cuando se trata de los trabajadores independientes. En este caso, cuando un autónomo no paga a tiempo sus facturas con la Seguridad Social están expuestos a una serie de intereses. Esto se debe a que su conducta empresarial está regida por el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en el que los estamentos son más severos.

Si el autónomo se retrasa en el pago de la cuota, aunque solo sea un día, tendrá un recargo del 20% del importe de la misma. Por el contrario, si el autónomo recae en una infracción grave, como puede ser no ingresar la cuantía exacta, se expone a una multa entre el 55% y 65% del importe de las cuotas a la Seguridad Social. No obstante, los intereses pueden llegar al 100% o, incluso, al 115% del total, en función de la naturaleza de la infracción.

La multa alcanza su nivel máximo, 150%, en aquellos casos en los que el autónomo no presente los documentos de la cotización, no emplee los sistemas informáticos de presentación o se produzca una retención indebida de la misma. ¿Qué ocurriría con una normativa así para las deudas de una empresa con respecto a otra?

suscribirse al blog de gedesco¿Te ha gustado el artículo? Recíbelos gratis en tu correo


Otras noticias de interés

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.