Redacción Gedesco | 19 Octubre 2012 | Consejos para empresas

El mejor equipo del mundo

Si hablamos de equipos, y nos planteamos cómo debemos crear un equipo para montar nuestra empresa, nos daremos cuenta de que no es, como decía la abuela, “moco de pavo”.

En un primer lugar deberemos escoger, de entre todas las personas del mundo, cuáles son las mejores. Dice el profesor Lluís Soldevila (ESADE) que el mejor equipo lo componen las mejores personas, y no necesariamente las podemos encontrar entre nuestros amigos y familiares.

¿Quiere decir eso que para montar un buen equipo debemos prescindir de amigos y hermanos? La verdad es que ni sí, ni no. Ni blanco ni negro, simplemente que la pregunta está mal formulada. La pregunta que nos deberíamos hacer es ¿es esa persona, mi amigo de toda la vida, la mejor persona que puedo imaginar para cubrir este puesto de trabajo? Si la respuesta es SÍ, pues efectivamente, valdrá la pena comprobar si somos capaces de separar trabajo y vida personal. Si la respuesta es PUEDE, valdrá la pena comprobar si hay alguien más en el mundo que lo pueda hacer mejor (para esto infojobs se convierte en un aliado perfecto, aunque caro). Finalmente, si la respuesta es NO, probablemente lo mejor que podemos hacer, especialmente pensando en mantener la amistad, es no invitarle al proyecto. No siempre será fácil, pero lo que es seguro es que siempre habrá sido la mejor decisión tomada.

Sin embargo, en algunos casos esta decisión no se puede tomar. Las empresas familiares, con todos sus “pros” y sus “contras”, tienen un problema: el director de marketing que tiene la empresa quizás es tu primo o tu hermana y quizás tienes la sensación de que un posavasos sabe más de marketing, pero no tiene fácil solución. Muchas veces, quizás la mejor solución sea apostar por buscar una persona, un experto en la materia que pueda, digamos, hacer de coach de la persona que ostenta el cargo oficial. Montar pequeños equipos al lado de una persona que simplemente por el apellido ya debe tener un cargo en la empresa es, muchas veces, una idea genial, ya que permitirá que la empresa crezca en esa área sin necesidad de plantear grandes debates sobre si esa persona debería ser apartada o no. E incluso así es posible que lleguemos a la cuarta generación sin que la tercera la haya dilapidado (la empresa y, casi siempre, la relación familiar y personal).

Imagen |  ►Milo►

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