En esta entrada, hablaremos acerca de la diferencia entre Big Data e Inteligencia Artificial, las cuales son dos factores impulsores detrás de una variedad de innovaciones tecnológicas que han ido desarrollando el entorno digital actual y la industria 4.0. estas dos tendencias comparten un mismo objetivo, el cual consiste en sacarle el máximo provecho a la enorme cantidad de datos que se generan actualmente.

Por un lado, el Big data se refiere al almacenamiento y procesamiento de cantidades gigantes de datos estructurados, no estructurados y semiestructurados, todos con gran potencial para ser extraídos y organizados de manera que, brinden información de alto valor para las organizaciones y compañías. Por otro lado, la Inteligencia Artificial, consiste en una combinación de algoritmos planteados con el propósito de diseñar y desarrollar máquinas que puedan imitar las funciones y la lógica de un ser humano (ejemplo: aprender, razonar y tomar decisiones).

Importancia del Big Data y de la IA

La verdadera importancia del Big Data para las empresas radica en la posibilidad de optimizar la solución a los problemas que ya cuentan con una respuesta, solventar problemas que no parecen tener respuesta y encontrar problemas que nadie sabía que existían. En resumidas cuentas, les ofrece a las empresas un nuevo punto de vista y una perspectiva más clara y concisa. Al poder contar con una gran cantidad de información, los datos pueden reorganizarse y así, se podrán identificar las dificultades de una manera fácil y comprensible.

Por otro lado, la inteligencia artificial supone una base para el aprendizaje automático y el futuro de aquellos procesos complejos en cuanto a la toma de decisiones. Su uso hace posible la detección de fraudes, las eficaces predicciones de compras en comercios y en la ayuda virtual para clientes, entre muchos otros usos ventajosos. Esta tecnología no es solo importante dentro del ámbito cotidiano, sino también afecta a muchos otros sectores. Muchas de las grandes empresas como Amazon o Facebook, consideran que la IA es la que marcará una pauta y diferencia entre las empresas.

¿Qué relación existe entre el Big Data y la Inteligencia Artificial?

Aunque estos dos conceptos giran en torno a los datos, cada uno posee funcionalidades muy diferentes. Existe una relación se podría decir ‘recíproca’ entre Big data e Inteligencia Artificial.

  • Funcionalidades del Big Data: El Big Data actúa como un input el cual recibo un grupo gigante de datos que requieren ser procesados y los estandariza para convertirlos en información útil y de alto valor.
  • Funcionalidades de la Inteligencia Artificial: La IA es la consecuencia de este proceso. Consiste en un grupo de software que aprovechan el output creado por estos resultados para desarrollar unas series de algoritmos que hacen que los programas y mecanismos pueda generar comportamientos inteligentes y razonar como lo hacemos los humanos, ofreciéndole diversas ventajas y beneficios para las empresas. El Big Data es, por esta razón, el combustible con el cual funciona la IA. Esta última se nutre de los datos procesados, los analiza y aprende de ellos, generando y reconociendo patrones y desarrollando soluciones sofisticadas de analítica para diversos sectores.

El aumento de los datos y la alta velocidad de su procesamiento han hecho posible el desarrollo de la Inteligencia Artificial, que usa toda esta información para analizar el entorno y actuar con él posteriormente. Sin embargo, comúnmente cometen el error natural de comprar estos dos términos ya que son dos conceptos que se logran retroalimentar y van siempre de la mano.

El papel que juega el Big Data en la IA

Como bien lo mencionamos anteriormente, la inteligencia artificial requiere datos para construir su propia inteligencia, tanto de forma inicial como de forma continua y posterior. Cuanto más enorme y amplia sea la cantidad de datos a la que pueda acceder la IA, más cosas podrán aprender las máquinas y, por esta razón, más precisos y eficientes podrán ser sus resultados. Conforme la IA se vuelve más inteligente, se requiere menos intervención humana al momento de controlar los procesos y supervisar lo que ejecutan las máquinas. La IA vive su propia continua fase de aprendizaje en la que se alimenta de manera constante de los datos.

De la misma manera que el Big Data resulta siendo necesario para la Inteligencia Artificial, lo mismo pasa al contrario. Cantidades tan enormes de datos no tendrían ninguna importancia como la que tienen sin los modelos de IA, los cuales son capaces de desbloquear y alcanzar el potencial de estos almacenes de datos y transformarlos en inteligencia propia.

Diferencia entre Big Data e Inteligencia Artificial

Ya hemos hablado un poco acerca de esto, pero vamos a mencionar un poco más a detalle algunas de las características más relevantes de cada tecnología:

Big Data: En lo que denominan la era del dato, las empresas pueden disponer de gran cantidad de información, a partir de las cuales logran tomar decisiones estratégicas.

  • Analítica Descriptiva– ¿Cómo ha estado funcionando el negocio hasta ahora?
  • Analítica Predictiva– ¿De qué manera funcionará el negocio?
  • Analítica Prescriptiva– ¿Qué hacemos para optimizar nuestro negocio?

Inteligencia Artificial: La IA, como ya lo comentamos, da sentido a los datos. Puede identificar cuáles serán útiles al mismo tiempo que descubre los patrones existentes entre ellos para optimizar los procesos de negocio.

  • Machine Learning y Deep Learning– Le permite aprender de los datos para conseguir nuevas conclusiones.
  • Aprendizaje por Refuerzo– Encontrar las mejores estrategias a partir de los datos.
  • Procesamiento del Lenguaje Natural– Sacar el valor de la información en audios y textos.

En conclusión, es lógico que exista una diferencia entre big data e inteligencia artificial, pero juntos, los dos términos están convirtiéndose en motores necesarios para que las diversas empresas puedan abordar las complejidades operativas y productivas emergentes. Las empresas hoy día necesitan combinar el poder de la intuición humana con la inteligencia artificial para así lograr avanzar en un entorno cada vez más exigente y competitivo. Y solo aprendiendo de los datos, así como de los mismos humanos, las máquinas tendrán la capacidad de cumplir con creces su debida función.