Redacción Gedesco | 7 Febrero 2013 | Economía para todos

Definición de “crédito”

Los diccionarios de términos económicos definen el crédito como “la obtención de recursos en el presente sin efectuar un pago inmediato, bajo la promesa de restituirlos en el futuro en condiciones previamente establecidas”. El crédito, por tanto, es una cantidad de dinero que un sujeto, el acreedor (un banco, el Estado, una persona particular, etc.) le presta a otro, el deudor, y que este último deberá devolver en un determinado plazo de tiempo, normalmente pagando unos intereses que supondrán la ganancia del acreedor.

Según la Real Academia, la palabra crédito viene del latín creditum (que podría traducirse como “cosa confiada”), que a su vez es un derivado de credo, creer, confiar. Un crédito implica, pues, una relación de confianza entre el acreedor y el deudor.

Entre los tipos de créditos más comunes se encuentran:

Crédito al consumo: es el que concede una empresa o una entidad financiera para fines no empresariales. El particular que lo recibe, el deudor, lo emplea para la adquisición de bienes de consumo duraderos (ropa, electrodomésticos, automóviles, etc.) o para cubrir el pago de determinados servicios. A menudo, las propias cadenas comerciales ofrecen este tipo de créditos, a través de sus tarjetas de compra, a los clientes.

Crédito comercial: es el préstamo, generalmente a corto plazo, destinado a las empresas de distinto tamaño para que estas lleven a cabo el pago de bienes y servicios necesarios para su funcionamiento. Las cuentas por pagar a los proveedores constituyen una forma de crédito comercial, en la que estos actúan como acreedores. La financiación que las compañías comerciales obtienen de los bancos, también llamada crédito bancario, es otra clase de préstamo con fines empresariales.

Crédito hipotecario: es el préstamo que una entidad financiera concede para la compra de una vivienda o un terreno, a cambio de que la propiedad adquirida permanezca como garantía, mediante una hipoteca, del pago de la deuda. Es decir, el valor de la vivienda que se compra sirve para respaldar el propio préstamo utilizado para comprarla, de modo que, en caso de impago, el inmueble pasa a ser propiedad de la entidad financiera acreedora.

Ya hay registrados sistemas primitivos de crédito en textos de la antigua China de hace 2.000 años y en tablillas de barro de la ciudad asiria de Nínive de ocho siglos antes de Cristo. El endeudamiento, como se ve, no es un asunto exclusivo del mundo contemporáneo.

Otras noticias de interés

  • Los permisos laborales y su duraciónLos permisos laborales y su duración En determinadas circunstancias los trabajadores tienen derecho a solicitar unos días de permiso para poder atender a sus asuntos. Estos permisos son retribuidos, no se descuentan del […]
  • En qué consiste la limitación de pagos en efectivoEn qué consiste la limitación de pagos en efectivo Una de las medidas aprobadas por el actual Gobierno para luchar contra el fraude fiscal y la economía sumergida es la limitación de pagos en efectivo. Desde noviembre de 2012 no pueden […]
  • Una definición económica de la pobrezaUna definición económica de la pobreza Desde un punto de vista económico, la pobreza suele definirse como la “carencia de los bienes y servicios necesarios para satisfacer las necesidades básicas”. Establecer una definición […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.