Redacción Gedesco | 20 Noviembre 2014 |

¿Qué es el contrato de formación?

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El sector de los jóvenes ha sido uno de los peor parados con la crisis económica. El paro es todavía un gran lastre para nuestro país, un lastre muy difícil de superar en el corto plazo. De hecho, entre los jóvenes esta tasa se sitúa alrededor del 50 %.

Ante esta situación, es fundamental buscar caminos para poder ofrecer trabajos a los jóvenes a la vez que se les garantice unas condiciones laborales y salariales dignas. Sin embargo, los empresarios todavía encuentran muchas trabas a la hora de contratar, por lo que hay que conocer todas las posibilidades para saber cuáles se ajustan a las necesidades de cada negocio y cuáles pueden ofrecer mayores ventajas.

En este sentido, aunque todavía hay que aplicar mayores medidas para incentivar el empleo, sí existen algunos tipos de contratos que, bien adaptados, pueden suponer ventajas para empresarios y trabajadores, como es el contrato de formación. ¿Quieres saber en qué consiste?

Cuándo se puede realizar un contrato de formación

La principal característica de este contrato, y por la que recibe su nombre, es que el trabajador dedica parte de su jornada laboral a realizar una formación que le ayude a aumentar su cualificación profesional y su preparación para el puesto que desempeña dentro de la empresa.

Como cualquier tipo de contrato, para realizarlo es necesario que el trabajador cumpla una serie de requisitos. ¡No vale todo el mundo! En primer lugar, el trabajador debe tener entre 16 y 25 años y no debe tener una cualificación profesional reconocida.

Otra de las características es que, para poder realizar este contrato, el trabajador debe estar inscrito en el Servicio Público de Empleo. La duración mínima del contrato debe ser de un año y puede renovarse hasta tres. Asimismo, la jornada laboral del trabajador para poder acogerse a este contrato será de 8 horas.

Ventajas para la empresa de realizar este contrato

El contrato de formación tiene diversas ventajas económicas para las empresas. En primer lugar, las pymes pueden obtener reducciones de hasta el 100 % de las cuotas a la Seguridad Social.

Asimismo, al término de los tres años estipulados para realizar este contrato, si la empresa opta por hacer indefinido al trabajador, podrá acogerse los tres años siguientes a una reducción de 1.500 o de 1.800 euros en la cuota empresarial a la seguridad social en el caso de hombres y mujeres, respectivamente.

Se trata, pues, de una oportunidad de ofrecer una formación de la que no disponen los desempleados y además un puesto de trabajo. Pero hay que tener cuidado, si se quiere llevar a cabo la contratación de trabajadores un poco más especializados o con estudios universitarios, habrá que decantarse por otro contrato y no por este.

¿Conoces otros contratos que puedan ser beneficiosos para empresarios y jóvenes trabajadores?

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