Redacción Gedesco | 1 Julio 2016

¿Cómo convertirse en un gran directivo?

¿Cómo convertirse en un gran directivo?

¿Soy un buen jefe? ¿Dirijo bien a mi equipo y a mis colaboradores? Según una reciente encuesta elaborada por Trabajando.com, sólo un tercio de los empleados está contento con su trabajo. En muchas ocasiones, este descontento viene derivado de una mala relación con el jefe o directivo de turno. Si somos jefes, el dato debe preocuparnos. ¿Cómo saber si estoy en el camino correcto para convertirme en un buen directivo?

Para resolver el enigma, hemos recopilado a continuación algunas de las claves para convertirte en un mejor jefe.

Consejos para ser un mejor directivo

Antes de nada, tienes que aprender la diferencia entre jefe y líder. La posición en la empresa se denomina “jefe”, pero si tus empleados te ven como tal puede significar que no lo estás haciendo muy bien. La palabra “líder” designa a aquella persona que saca lo mejor de sus empleados y les ayuda a ir hacia arriba.

Hábitos diarios para llegar a ser el mejor directivo

Para ser un gran directivo, debes tener en cuenta:

  • Ser compasivo. La calidad humana es prioritaria al trabajo. Tus empleados agradecen que les dediques tiempo y que les des manga ancha para trabajar. De este modo trabajan mejor y su productividad es grande.
  • Ser parte del equipo. De nuevo el concepto de liderazgo. Los empleados ven con mucho mejores ojos a aquella persona que les ayuda en la consecución de un objetivo, que a aquella que solo les manda hacerlo.
  • Ser consecuente. Si alguien hace bien su trabajo hay que felicitarle. Pero también hay que reprocharle que lo haga mal. Esto puede ir en tu contra una vez, pero esa persona debe saber qué hace bien y qué hace mal. A la larga la gente está más agradecida de la sinceridad que de las palmaditas en la espalda. También tienes que saber que tú haces mal tu trabajo a veces, y hay que reconocerlo ante los empleados.
  • Tragarte tu orgullo y ser inspirador. Muchas veces se pierden las formas por creer que llevas la razón. Pero hay situaciones en las que es mejor calmarse y tratar las cosas como es debido. Los empleados agradecen estos gestos, y se inspiran en ellos para aplicarlos. Saber hacer las cosas bien y ver las distintas situaciones es fundamental en el entorno laboral.

Hábitos diarios para mejorar como directivo

  • Llegar temprano. Mucha gente se cree que por el mero hecho de ser el jefe tienen el derecho a llegar tarde a su puesto laboral. Pero nada más lejos de la realidad. Los empleados ven mucho mejor que su jefe llegue antes y salga antes a que llegue tarde y salga tras ellos.
  • Hacer una lista con las tareas diarias. Si haces esto eres una persona muy organizada. Y esto es esencial en una empresa. El jefe que no se organiza se pierde ante las tareas de sus empleados, y eso es un impacto muy negativo en ellos.
  • Conocer el nombre de todos los empleados. El impacto que produce sobre un empleado el que su jefe conozca su nombre es muy fuerte. Es algo especial, de toma de contacto con la gente que trabaja en tu empresa. Así además puedes hablar con ellos cara a cara.
  • Solucionar los problemas. Un directivo que sabe salir de los inconvenientes se ve genial en su empresa. Esto no significa que siempre debas tener el control de la situación ante problemas imprevistos, pero salir al paso y no delegar en los empleados la solución o decisiones clave, es muy importante.

Si llevas todo esto a cabo, puedes estar seguro de que eres un gran directivo. Si no, toma nota. Ha llegado la hora de aplicarse y mejorar. Tus empleados te lo agradecerán. Trabajarán mejor y, en consecuencia, los resultados de tu área, departamento o empresa también lo harán.

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