Redacción Gedesco | 12 Noviembre 2014 |

Los básicos para una buena salud financiera en tu negocio

salud-financiera-ingresos-gastos-empresa-efectivo-producción

Cuando nos encontramos con alguien que llevamos mucho tiempo sin ver, siempre preguntamos qué tal está la familia, el trabajo, etc. Y muchas veces esta conversación termina con la famosa frase… “bueno, que por lo menos tengamos salud”. Pues bien, hoy vamos a hablar precisamente de esto, de la salud, pero aplicada a la empresa, es decir, de la salud financiera de tu negocio y de qué consejos seguir para que esta se mantenga fulgurante.

Los ingresos y los gastos, siempre presentes

Uno de los principios básicos en cualquier empresa y en la vida en general es que los gastos nunca pueden ser superiores a los ingresos.

Si se dan épocas en las que necesitamos un extra de liquidez para acometer determinadas reformas o impulsos a nuestro negocio, podemos acudir a fuentes de financiación alternativa con las que aumentar nuestros ingresos y que estos vuelvan a ser superiores a los gastos.  Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas fuentes de financiación no deberían ser mayores a los ingresos por ventas.

Igualmente, aunque siempre se recomienda que los gastos no deben ser mayores que los ingresos, esto no suele ser suficiente, de manera que también hay que contar con un colchón de efectivo para posibles imprevistos.

El conocimiento del negocio es clave

Si tu negocio lleva ya varios años en marcha seguro que sabes que periódicamente hay épocas mejores y épocas peores, por lo que es fundamental tenerlo en cuenta a la hora de organizar la producción y los servicios de la empresa, así como para saber cuánto personal será necesario para cada periodo y repartirlo de la manera más eficiente posible.

Por último, muchos pequeños empresarios cuando están al frente de sus negocios tienden a pensar que si algún mes hay beneficios por encima de lo esperado, ese diferencial es para ellos. Sin embargo, también puede darse el caso de que haya otros periodos en los que los resultados no sean tan positivos, con la diferencia de que en esta época no suelen reducirse los sueldos del mismo modo. ¿La solución? Establecer salarios que sean acordes a las responsabilidades de cada uno que la empresa pueda permitirse y ceñirse a ellos mes a mes, independientemente de que los resultados coincidan o no con lo estipulado. De este modo, se compensarán los posibles meses de ganancias con los de pérdidas.

Estos consejos, junto a la gestión eficiente de los recursos son los mandamientos que deben estar grabados a fuego para conseguir una empresa saludable desde el punto de vista financiero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.