Redacción Gedesco | 17 Junio 2013

Cómo interpretar una nómina

La nómina es el documento que relaciona las percepciones económicas de los trabajadores. En ella podemos comprobar todos los conceptos que componen la retribución de un trabajador y las retenciones a las que está sujeto, así que vamos a detallar qué y cómo aparece esta información para poder interpretar la nómina.

Aunque no hay un único modelo de recibo, sí hay un formato estandarizado en el que se pueden distinguir cuatro partes: la cabecera en la que aparece la información de la empresa y el trabajador; los devengos que indican los aspectos que constituyen las percepciones del trabajador; las deducciones que se aplican y que minoran el importe a percibir y, por último, la información sobre las bases de cotización a las que está sujeta el trabajador.

Dentro de los devengos podemos ver el salario base, que es la retribución pactada o fijada por el convenio; los complementos salariales que son cantidades adicionales que generalmente establece el convenio y que pueden estar condicionadas por la situación personal del trabajador (antigüedad, idiomas, etc.), por las características del puesto de trabajo (turnos, peligrosidad, etc.) o por la calidad o cantidad del trabajo (incentivos, asistencia, horas extra estructurales, etc.)

Otro concepto que aparece en los devengos son las pagas extra. La empresa puede decidir el abono de las pagas extras en el plazo fijado por contrato o por convenio o bien prorratear dicho pago, abonando cada mes la parte proporcional correspondiente.

Por último se incluye un apartado de otras gratificaciones en las que aparecerán las remuneraciones en especie, aquellas que se generan por el uso o disfrute de algún elemento asociado a la empresa y por tanto no suponen un pago en metálico, las indemnizaciones y los suplidos. Los suplidos son aquellas cantidades que vienen a compensar los gastos que pueda tener el trabajador por el hecho de desarrollar su trabajo, por ejemplo las dietas, vestuario, etc.

En cuanto a las deducciones, hay que contemplar que la mayor parte de las cotizaciones a la Seguridad Social son a cargo de la empresa, pero el resto corresponden al trabajador. Para calcular la deducción por las cotizaciones a la Seguridad Social se aplica el porcentaje correspondiente a cada apartado (asistencia sanitaria, jubilación, desempleo, etc.) a lo que se denomina base de cotización, que es la cantidad que comprende la remuneración total del trabajador y la parte proporcional de las pagas extras. Para el cálculo de la base de cotización se excluyen las indemnizaciones y los suplidos.

Otra deducción a aplicar es la retención del IRPF. En función de la retribución, del tipo de contrato y de las circunstancias familiares del trabajador se aplicará un porcentaje de retención que la empresa ingresará en Hacienda y que quedará como pago a cuenta del IRPF, que posteriormente se regularizará al hacer la declaración de la renta.

Finalmente, en la parte inferior de la nómina, aparecerá la información sobre las bases de cotización a las que está sujeto cada trabajador y que, como ya hemos indicado arriba, servirán de base para calcular las retenciones a aplicar.

Foto: Flickr | tunguska

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